Los hongos resistentes a medicamentos se extienden globalmente, alertan 50 investigadores en Nature

MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) – Los hongos presentes en el entorno son cada vez más resistentes a los antifúngicos. Para las personas sanas, esto generalmente no causa problemas, pero para quienes tienen el sistema inmunitario debilitado, estos hongos pueden provocar infecciones graves.
La creciente resistencia dificulta considerablemente el tratamiento. Si bien las estrategias globales contra la resistencia a los antimicrobianos se han centrado tradicionalmente en bacterias y virus, es urgente prestar mayor atención a los hongos.
HONGOS RESISTENTES: UNA AMENAZA QUE CRECE
Un número creciente de hongos se está volviendo resistente a los medicamentos, lo que supone un grave riesgo para los pacientes con sistemas inmunitarios debilitados. Por ello, cincuenta investigadores de todo el mundo, liderados por Radboudumc (Países Bajos), hacen un llamamiento para que se tomen medidas contra los hongos resistentes a los fármacos. Su llamado se publica en ‘Nature Medicine’.
Bajo el liderazgo de Paul Verweij, microbiólogo médico y profesor del Radboudumc, cincuenta investigadores de dieciséis organizaciones colaboraron para recopilar datos globales y desarrollaron un plan de cinco pasos para mejorar el seguimiento y la prevención del surgimiento de hongos resistentes.
La publicación en ‘Nature Medicine’ representa un paso importante hacia la actualización del Plan de Acción Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a finales de este año. Este llamado a la acción es necesario porque la resistencia a los hongos aún recibe poca atención en los enfoques actuales. Los cinco pasos incluyen la sensibilización, la vigilancia, la prevención y el control de infecciones, el uso optimizado y las inversiones.
Diversos hongos pueden causar infecciones. Los hongos cutáneos suelen provocar afecciones leves como el pie de atleta o la onicomicosis. Sin embargo, cada vez son más frecuentes las especies persistentes y resistentes a los medicamentos, como Trichophyton indotineae, que pueden causar infecciones cutáneas graves y difíciles de tratar. En los hospitales, Candida auris supone un riesgo aún mayor, ya que puede provocar infecciones graves del torrente sanguíneo en pacientes vulnerables. Uno de cada tres pacientes con esta infección no sobrevive. Aspergillus fumigatus también es motivo de preocupación. «Inhalamos este hongo y puede dañar gravemente los pulmones», explica Verweij. «En los últimos años lo hemos observado con mayor frecuencia en las UCI, por ejemplo, en personas con gripe».
UN PLAN INTERNACIONAL PARA FRENAR LA RESISTENCIA
La resistencia a los hongos no se desarrolla en los hospitales, sino que se origina principalmente en el medio ambiente. Los fungicidas utilizados para proteger los cultivos contra las enfermedades fúngicas de las plantas se asemejan mucho a los antifúngicos empleados en la atención médica.
La exposición prolongada en la agricultura permite que los hongos desarrollen resistencia a estos agentes. Estos hongos resistentes se propagan entonces por el aire. Como resultado, la resistencia que surge en la agricultura puede conllevar tratamientos menos eficaces para pacientes con infecciones fúngicas graves. El uso generalizado de compuestos antifúngicos en diferentes sectores subraya la necesidad de un enfoque integrado, más conocido como ‘One Health’.
El desarrollo de nuevos fármacos antifúngicos es un reto. La estructura celular de los hongos es muy similar a la de los humanos, mucho más que la de las bacterias. Esto significa que los antifúngicos también pueden dañar las células humanas, provocando importantes efectos secundarios. «Por eso, en los últimos 75 años solo se han desarrollado cinco nuevas clases de fármacos antifúngicos», asegura Verweij.
Dado que cada vez hay menos medicamentos nuevos disponibles, prevenir la resistencia es fundamental. «Necesitamos más datos y evidencia sobre las infecciones fúngicas y la resistencia a los antifúngicos para informar y mejorar la respuesta a estos patógenos fúngicos prioritarios», afirma Haileyesus Getahun, directora del programa de la OMS para la coordinación mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos. Con su nuevo plan de cinco pasos, Verweij y sus colaboradores esperan que los países de todo el mundo estén mejor preparados para esta creciente amenaza.
