Con conocimientos básicos, es posible salvar una vida
MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) – España es uno de los pocos países de su entorno donde no se forma desde pequeños en primeros auxilios. Este conocimiento puede llegar a ser vital en situaciones de emergencia, ya que no solo se trata de salvar vidas, sino también de actuar con eficacia y seguridad ante una circunstancia complicada para la salud de una persona.
«Con una serie de conocimientos no muy complejos podemos conseguir salvar una vida o, al menos, iniciar esa atención hasta que lleguen los profesionales del sistema sanitario», subraya en una entrevista con Salud Infosalus, Juan Carlos Miranda Domínguez, enfermero de urgencias, con motivo de la publicación de ‘El poder de ayudar: Manual de Primeros auxilios’ (Oberon).
Miranda apuesta por incluir la enseñanza de los primeros auxilios dentro del currículo escolar, e incluso preescolar, para los menores españoles: «En otros países se va adaptando la información y la formación en pequeños auxilios desde la infancia, y recordando cada año. Es obligatorio porque al final es supervivencia de la población. Somos uno de los países del primer mundo con un conocimiento inferior en RCP, soporte vital o primeros auxilios, y desde preescolar ya reciben formación en otros lugares.»
Es crucial que los menores sepan que deben llamar al 112 ante una situación de emergencia y cómo actuar hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Beneficios de aprender primeros auxilios
Juan Carlos Miranda detalla en su libro que, entre otros beneficios de conocer primeros auxilios, se encuentran:
- Aumenta la confianza y la seguridad para actuar en momentos críticos.
- Disminuye la mortalidad en emergencias.
- Reduce el riesgo de complicaciones en lesiones y enfermedades súbitas.
- Fomenta una cultura de prevención y de autocuidado.
Hay que desterrar el mito de «no puedo ayudar»
Uno de los obstáculos que enfrentamos en ocasiones ante situaciones que requieren primeros auxilios es el miedo a actuar incorrectamente. Sin embargo, es fundamental recordar que siempre es mejor hacer algo que no hacer nada.
«Realmente, ante este tipo de situaciones, no hace falta mucho conocimiento. En primeros auxilios, menos es más. No importa si llega el mejor equipo sanitario del mundo; si la persona no ha iniciado esos primeros auxilios cuando ocurre algo, las posibilidades de evitar secuelas o de que sobreviva son complejas. Al final, es un poco de sentido común. Antes, las abuelas enseñaban qué hacer, pero ahora se ha delegado todo en el sistema sanitario», explica este enfermero de Emergencias.
La ley protege a quienes brindan primeros auxilios de buena fe. «El principio del ‘buen samaritano’ establece que una persona que intenta ayudar no puede ser penalizada si actúa con la mejor intención y dentro de sus conocimientos», añade. Sin embargo, precisa que hay dos excepciones:
- En algunos lugares, los profesionales sanitarios están obligados a ayudar si están fuera de servicio.
- En otros países, es delito no ayudar a una persona en peligro si es seguro hacerlo.
«No podemos omitir el socorro; es un delito, y doble si eres sanitario y no ofreces ayuda a una persona que lo necesita. Muchas veces, si se presenta una denuncia a nivel legal, se puede penalizar más por no haber ayudado que por haber intervenido», concluye Juan Carlos Miranda Rodríguez.
