Veintisiete naciones adhieren a la declaración internacional para facilitar el acceso al estrecho

MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) – Hasta 27 países se han sumado este domingo a la declaración publicada el pasado 19 de marzo por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón, en la que expresaban su disposición a «contribuir a los esfuerzos» para garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz. Esta propuesta se distancia de la iniciativa del presidente estadounidense, Donald Trump, que solicitaba una colaboración para abrir por la fuerza el paso estratégico bajo control de Irán.
Los países firmantes «condenan en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo», al mismo tiempo que extienden su repulsa a los bombardeos contra «instalaciones de petróleo y gas», así como al «cierre de facto del estrecho de Ormuz» por parte de fuerzas iraníes.
La declaración destaca: «Expresamos nuestra disposición a contribuir a los esfuerzos adecuados para garantizar el paso seguro por el estrecho», señalando la importancia del compromiso de las naciones que participan en una «planificación preparatoria».
Esta declaración se produjo tras las demandas de Washington para un despliegue naval en Ormuz, el cual ha sido bloqueado debido a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. A la declaración se suman países como Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, República Checa, Rumanía, Bahréin, Lituania, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Portugal, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro y Albania, según informa el Gobierno británico.
Ante este panorama, el grupo de países indica en el comunicado conjunto su «preocupación» por la escalada del conflicto, instando a Irán a «cesar inmediatamente sus amenazas» relacionadas con el estrecho de Ormuz, que incluyen la colocación de minas en el paso comercial, así como ataques con drones y misiles y «otros intentos de bloquear» el paso.
Asimismo, recalcan que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho internacional, advirtiendo que los efectos de las acciones de Irán «se sentirán en todas las partes del mundo, especialmente entre los más vulnerables».
La interferencia en el transporte marítimo internacional y la interrupción de las cadenas globales de suministro energético «constituyen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales», afirman. «Pedimos una moratoria inmediata y completa sobre los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones de petróleo y gas», subrayan estas seis potencias, enfatizando que la seguridad marítima y la libertad de navegación «benefician a todos los países», por lo que reclaman respeto al Derecho Internacional y a la seguridad internacional.
