Sarcoidosis: la enfermedad «gran imitadora» que puede impactar casi cualquier parte del cuerpo

MADRID, 13 Abr (EDIZIONES) – La sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria sistémica compleja y aún poco conocida que puede afectar a múltiples órganos del cuerpo, especialmente al pulmón. Considerada durante años como una patología rara, hoy se sabe que podría estar infradiagnosticada debido a su gran variabilidad clínica y a que sus síntomas suelen ser leves o inespecíficos.
Este lunes, 13 de abril, celebramos el Día Mundial de la Concienciación de la Sarcoidosis, y desde la Asociación Nacional de Enfermos de Sarcoidosis nos han facilitado una entrevista con el doctor Norberto Ortego Centeno, especialista en Medicina Interna y catedrático de la Universidad de Granada, quien recuerda la importancia de mejorar su conocimiento, ya que se trata de una enfermedad de base inmunológica. Su evolución puede ir desde formas leves que desaparecen solas, hasta cuadros crónicos que requieren un seguimiento a largo plazo.
Características de la Sarcoidosis
Según el Dr. Ortego Centeno, la sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria sistémica, lo que significa que puede afectar a diferentes órganos del cuerpo. Esto ocurre cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a estímulos ambientales o infecciosos que, en la mayor parte de las personas, no causarían ningún problema.
«No es una enfermedad causada por un único microbio ni por una sola toxina. Se trata de una respuesta inmunitaria anómala y compleja, en la que influyen tanto factores ambientales como una predisposición genética. De hecho, los familiares de primer grado de una persona con sarcoidosis tienen hasta cuatro veces más riesgo de desarrollarla», destaca.
Según datos de la Sociedad Española de Reumatología, se trata de una patología poco frecuente, con una frecuencia de entre 10 y 20 casos por 100.000 habitantes, y cuyo debut suele tener lugar entre la segunda y la sexta década de la vida.
Principales Manifestaciones
El Dr. Ortego Centeno, también fundador y presidente honorífico de la Asociación Andaluza de Enfermedades Autoinmunes (AADEA) y experto del Grupo de Enfermedades Autoinmunes (GEAS) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), indica que, pese a que tradicionalmente se ha definido por un hallazgo muy concreto en los tejidos afectados, la aparición de granulomas (pequeñas agrupaciones de células del sistema inmunitario), hoy sabemos que esta visión es incompleta. Actualmente, se considera una enfermedad de desregulación del sistema inmunitario, con manifestaciones muy variadas.
El pulmón está afectado en más del 90% de los pacientes, pero la enfermedad puede comprometer muchos otros órganos. «Por eso, la sarcoidosis no es sólo una enfermedad pulmonar, sino un trastorno con múltiples caras. Su evolución es muy variable y puede aparecer de forma brusca o progresiva, durar unos meses o volverse crónica. En alrededor de tres de cada cuatro pacientes, la enfermedad desaparece sola en uno a tres años. En el resto persiste en el tiempo. La gravedad también varía mucho, desde formas leves hasta casos excepcionales con complicaciones graves«, afirma el especialista.
Cuando la sarcoidosis produce síntomas, los más frecuentes se relacionan con la afectación pulmonar, como la tos seca persistente y, ocasionalmente, falta de aire relacionada con los esfuerzos. Sin embargo, también se pueden presentar otros síntomas como cansancio o fatiga desproporcionada, febrícula, pérdida de peso no intencionada, malestar general y confusión mental.
Las lesiones cutáneas son otra manifestación frecuente. Según el Dr. Ortego Centeno, el eritema nudoso, que provoca bultos dolorosos, sobre todo en las piernas, es una manifestación muy típica. «En un 10-15% de los pacientes, el primer síntoma aparece en los ojos, en forma de uveítis, que puede incluir enrojecimiento, dolor ocular, visión borrosa o sensibilidad a la luz. Otros síntomas menos frecuentes incluyen ganglios inflamados en el cuello, dolores articulares o cálculos renales», subraya.
Un Diagnóstico Retador
El Dr. Ortego Centeno señala que, al tratarse de una enfermedad sistémica, las manifestaciones clínicas son numerosas. Un dato importante es que cuando el médico general realiza una analítica rutinaria, las alteraciones suelen ser sutiles, pasando desapercibidas. «Lo más frecuente es una disminución de los linfocitos en sangre, una anemia discreta o un aumento de la velocidad de sedimentación, que tampoco suele ser muy llamativo», explica.
De hecho, no existe una prueba que por sí sola permita confirmar el diagnóstico de sarcoidosis. «Como puede afectar a prácticamente todos los órganos y sistemas
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