raíz y su legado siguen en el debate del Congreso de la Lengua en Perú
En el marco del X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se lleva a cabo en Arequipa, Perú, se han vuelto a encender las tensiones entre la Real Academia Española (RAE) y el Instituto Cervantes. Durante una rueda de prensa conjunta, sus directores, Santiago Muñoz Machado y Luis García Montero, respectivamente, abordaron sus diferencias en un contexto que destaca por el choque de ideas y posturas entre ambas instituciones.
Un juego de declaraciones
Los directores han continuado el debate abierto que comenzó la semana anterior, luego de que García Montero realizara comentarios que provocaron la reacción inmediata de la RAE. Durante la conferencia, ambos académicos admitieron que tienen “diferencias, que son muchas”, pero trataron de tranquilizar a los asistentes afirmando que resolverán sus debates fuera del marco del congreso.
Muñoz Machado afirmó que su propósito en Arequipa es “celebrar un congreso” y no referirse a las “controversias periféricas” que han surgido. Sin embargo, García Montero insistió en que “habrá tiempo” para abordar el tema del próximo director de la RAE, en relación con el comunicado emitido recientemente por la academia, lo que dejó a Muñoz Machado en silencio ante la pregunta.
La controversia entre instituciones
El CILE ha sido el escenario de un intenso debate que subraya las diferencias entre las organizaciones, especialmente después de que García Montero se refiriera a Muñoz Machado como un “catedrático de Derecho Administrativo” que maneja negocios para entidades multimillonarias. Esto llevó a un comunicado de la RAE en donde se manifestaba su “absoluta repulsa” a las declaraciones del director del Cervantes, considerándolas una “agresión” hacia su presidente, quien ha sido elegido democráticamente en dos ocasiones y ha desarrollado una labor destacada en los últimos siete años.
Durante la presentación del CILE en la Municipalidad Provincial de Arequipa, ambos directores reiteraron sus desacuerdos. García Montero abogó por un modelo de “mestizaje” en la cultura actual, criticando los imperativos económicos que, según él, suplantan la cultura y la convivencia. En contraposición, Muñoz Machado argumentó que el programa del congreso debe ser fijado por las academias, mientras que el Cervantes puede sumar aspectos hasta el límite necesario.
Contexto político y cultural
Este congreso se inicia en un Perú convulso tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte, un contexto que añade una capa de complejidad a las conversaciones y homenajes que se realizarán en el evento. No obstante, se planea honrar al Premio Nobel Mario Vargas Llosa en su ciudad natal, tras su fallecimiento en abril de este año.
La llamada Ciudad Blanca, reconocida por su arquitectura de piedra volcánica blanca, acoge el CILE del 14 al 17 de octubre, con la presencia de alrededor de 250 participantes de todo el mundo hispánico. La inauguración contará con la visita del Rey Felipe VI el 15 de octubre, quien presidirá la primera sesión solemne.
Los académicos discutirán temas relevantes como el español en Estados Unidos, el mestizaje y la interculturalidad, así como el lenguaje claro y accesible, además de la inteligencia artificial y las culturas digitales durante los cuatro días del congreso, que promete ser un punto de encuentro de ideas y posturas diversas en el ámbito de la lengua española.
