Partículas menstruales muestran un prometedor potencial terapéutico para la artrosis

MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) – Investigadores de la Universidad Tecnológica de Kaunas (Lituania) han demostrado el potencial de las vesículas extracelulares derivadas de células estromales mesenquimatosas de la sangre menstrual (MenSC-EVs, por sus siglas en inglés) para estimular la reparación del cartílago, lo que abre el camino a una futura terapia menos invasiva para la artrosis.
Más de 600 millones de personas en todo el mundo padecen artrosis, de las cuales aproximadamente el 73 % son mayores de 55 años y el 60 % son mujeres. Con el envejecimiento de la población, el aumento de la obesidad y el incremento de las lesiones, se prevé que la prevalencia de esta enfermedad articular degenerativa siga creciendo.
Los tratamientos clínicos actuales permiten controlar el dolor y la inflamación, pero ningún tratamiento puede revertir la degeneración del cartílago. En este contexto, la medicina regenerativa, que se basa en los principios de la tecnología de células madre y la ingeniería de tejidos, abre la puerta a nuevas soluciones.
El estudio realizado por los científicos lituanos, cuyos resultados se han publicado en ‘Scientific Reports’, explora el potencial de las vesículas extracelulares derivadas de células estromales mesenquimatosas provenientes de la sangre menstrual. Estas vesículas son diminutas partículas mensajeras que las células liberan y que pueden ingresar a otras células, influyendo en su actividad, promoviendo la regeneración o reduciendo la inflamación.
A partir de muestras de sangre menstrual de tres donantes sanas y muestras de tejido postoperatorio de diez donantes mujeres con artrosis, los investigadores observaron cómo las vesículas extracelulares afectan al tejido humano.
Los resultados destacan que las partículas derivadas de la sangre menstrual mejoraron la función de las células cartilaginosas, ralentizaron la degradación del tejido y aumentaron la expresión del receptor de progesterona en las células cartilaginosas más antiguas, donde normalmente solo quedarían rastros mínimos.
La investigadora Ilona Uzieliene, de la Facultad de Tecnología Química de la Universidad Tecnológica de Kaunas, ha resaltado la ventaja de esta terapia experimental en fase temprana frente al uso de células madre provenientes de la médula ósea, que es común en la medicina regenerativa, pero que implica un procedimiento invasivo para extraerlas.
“La recolección de sangre menstrual es un procedimiento no invasivo y sencillo, ya que se trata de un material biológico que se desprende de forma natural. Además, estas células secretan activamente moléculas que promueven la regeneración del revestimiento uterino cada mes. Esto las convierte en una fuente atractiva para la medicina regenerativa, especialmente cuando la seguridad y la accesibilidad son primordiales”, ha expresado.
Andamios biomiméticos para mejorar la terapia
Debido a la fragilidad y rápida degradación de estas vesículas, los investigadores están desarrollando estructuras biológicas que las protegen y las liberan gradualmente cuando la articulación está sometida a presión o en movimiento. Esto podría prolongar sus efectos, mejorar los resultados del tratamiento y abrir nuevas posibilidades para la reparación del cartílago y la terapia de la artrosis.
Los materiales biomiméticos ayudan a los investigadores a recrear mejor el entorno natural de los tejidos, prolongar la actividad de las moléculas bioactivas y avanzar en la medicina regenerativa. De este modo, el andamio biomimético no es solo un soporte, sino una parte esencial de la propia terapia.
