Mosquitos que antes picaban animales ahora buscan sangre humana: ¿qué les motiva a este cambio?

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) – A medida que la presencia humana expulsa a los animales de sus hábitats, los mosquitos que anteriormente se alimentaban de una amplia variedad de huéspedes podrían estar adoptando nuevos objetivos humanos para saciar su sed de sangre. Esta dinámica es abordada en un nuevo estudio realizado por el Instituto Oswaldo Cruz y la Universidad Federal de Río de Janeiro, ambos en Brasil, publicado en ‘Fronteras en Ecología y Evolución’.
Un Ecosistema en Cambio
Extendiéndose a lo largo de la costa brasileña, la Mata Atlántica alberga cientos de especies de aves, anfibios, reptiles, mamíferos y peces. Sin embargo, debido a la expansión humana, solo alrededor de un tercio de la superficie original de la selva permanece intacta.
«Aquí demostramos que las especies de mosquitos que capturamos en los remanentes del Bosque Atlántico tienen una clara preferencia por alimentarse de humanos», declara el autor principal, el doctor Jeronimo Alencar, biólogo del Instituto Oswaldo Cruz en Río de Janeiro. «Esto es crucial porque, en un entorno como el Bosque Atlántico, con una gran diversidad de posibles huéspedes vertebrados, la preferencia por los humanos aumenta significativamente el riesgo de transmisión de patógenos», añade el coautor, el doctor Sergio Machado, investigador especializado en microbiología e inmunología en la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Metodología del Estudio
Para su investigación, los científicos utilizaron trampas de luz para capturar mosquitos en la Reserva Sítio Recanto y la Reserva Ecológica del Río Guapiacu, dos reservas naturales en el estado de Río de Janeiro. En el laboratorio, se separaron mosquitos hembras hinchadas para su análisis.
Los investigadores extrajeron ADN de la sangre y emplearon la secuenciación de ADN para analizar un gen específico que funciona como un ‘código de barras’ único para cada especie de vertebrado. Al comparar los códigos de barras encontrados en la sangre con una base de datos, lograron determinar de qué animal se había alimentado el mosquito.
Resultados del Estudio
De un total de 1.714 mosquitos capturados, pertenecientes a 52 especies, 145 hembras estaban ingurgitadas de sangre. Se identificó la sangre consumida por 24 de estos mosquitos, la cual provenía de 18 humanos, un anfibio, seis aves, un cánido y un ratón. Algunas ingestiones de sangre provenían de múltiples fuentes: un mosquito identificado como Cq. Venezuelensis había consumido sangre de anfibio y humana, mientras que mosquitos de la especie Cq. Fasciolata se habían alimentado tanto de roedores como de aves, así como de aves y humanos, respectivamente. Este hallazgo sugiere que, aunque algunas especies de mosquitos pueden mostrar preferencias innatas, la disponibilidad y proximidad del huésped son factores sumamente influyentes.
Impacto de la Deforestación
A medida que la Mata Atlántica disminuye debido a la deforestación y los humanos avanzan hacia áreas anteriormente boscosas, muchas plantas y animales desaparecen. Como resultado, los mosquitos cambian sus hábitos y hábitats, acercándose más a los humanos. «Con menos opciones naturales disponibles, los mosquitos se ven obligados a buscar nuevas fuentes de sangre. Terminan alimentándose más de humanos por conveniencia, ya que somos el huésped más frecuente en estas áreas», explica Machado.
Consecuencias para la Salud Pública
Las picaduras de mosquitos son más que una simple molestia. En las regiones estudiadas, estos insectos transmiten diversos virus, incluyendo fiebre amarilla, dengue, zika, mayaro, sabiá y chikungunya, que pueden causar enfermedades con graves consecuencias para la salud humana y efectos adversos a largo plazo. Investigar el comportamiento de alimentación de los mosquitos se vuelve fundamental para entender la dinámica ecológica y epidemiológica de los patógenos que estos transmiten.
Recomendaciones para Futuras Investigaciones
La tasa relativamente baja de mosquitos ingurgitados (poco menos del 7%) y el bajo porcentaje de casos en que se pudo identificar la ingesta de sangre (alrededor del 38%) resaltan la necesidad de realizar estudios con bases de datos más amplias. Estos estudios también deberían emplear métodos más adecuados para identificar la ingesta de sangre mixta, con el fin de determinar todas las fuentes de alimento.
Implicaciones para el Control de Mosquitos
El estudio ya podría contribuir al desarrollo de políticas y estrategias más eficaces para controlar los mosquitos portadores de enfermedades y ayudar en la predicción y prevención de futuros brotes. «Saber que los mosquitos de una zona tienen una fuerte preferencia por los humanos sirve como alerta sobre el riesgo de transmisión», advierte Machado. Esto permite acciones específicas de vigilancia y prevención. A largo plazo, esto podría llevar a estrategias de control que tengan en cuenta el equilibrio del ecosistema.
