Me alegra que el Real Madrid vuelva a ser parte de nuestra familia

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) – El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, se mostró «muy feliz» de que Real Madrid y FC Barcelona «se unan de nuevo a la familia», después del acuerdo alcanzado junto a la European Football Clubs (EFC) y el conjunto merengue para acabar con sus disputas legales por la Superliga, y dejó claro que «el único ganador de esta situación es el fútbol».
«Personalmente, estoy muy feliz de que Real Madrid y Barcelona se unan de nuevo a la familia. Honestamente, todos estábamos cansados de estas disputas», reconoció el dirigente esloveno durante su discurso en el 50º Congreso Ordinario de la UEFA celebrado en Bruselas (Bélgica).
Este miércoles, el Real Madrid, la UEFA y la EFC alcanzaron un acuerdo de principios «por el bien del fútbol europeo de clubes» que permitirá resolver las «disputas legales» existentes entre las partes por el proyecto de la Superliga.
Ceferin reconoció que tuvo «algunos desacuerdos» con el presidente de Real Madrid, Florentino Pérez, pero insistió en que «nunca» se perdieron el respeto. «El único ganador de esta situación es el fútbol, nadie más», aseguró, antes de agradecer al presidente de la EFC, Nasser Al-Khelaifi, «su liderazgo» para «convertir el diálogo en una dirección de viaje compartida».
Ceferin arrancó sus palabras recordando que «la unidad nunca está garantizada». «A solo unos kilómetros de aquí, en Waterloo, un capítulo de la historia europea terminó y otro comenzó. Europa aprendió temprano que la estabilidad es preciosa y frágil», relató.
«Nos encontramos en un momento en el que el orden global se siente más frágil que en cualquier momento en la memoria reciente. Estamos flotando en un paisaje de dobles estándares, donde el poder cada vez más decide cuáles son los principios. Y esto tiene todo que ver con el fútbol. Porque en un mundo fragmentado, el fútbol todavía conecta y ofrece un lenguaje común. Los líderes vienen y van, pero el fútbol permanece, generación tras generación», defendió.
Para Ceferin, «el fútbol no puede ser comprado ni vendido», porque «es para todos». «Y lo que pertenece a todos es más fuerte que cualquier poder. Y por eso, el futuro del fútbol europeo es muy brillante», señaló. «Algunos tienen la conclusión equivocada y argumentan que el fútbol debe ser rediseñado para sobrevivir, pero es un diagnóstico erróneo y falso. Los jóvenes no se han ido. Están aquí, viendo, siguiendo y sintiendo los estadios», comentó.
«La inteligencia artificial no puede falsificar la tensión antes de un penalti, o hacer que la grada vibre. Nunca reemplazará los pechos manchados o el camino a casa después del partido. Porque el fútbol sucede en lugares reales, con personas reales. Y es por eso que el futuro del fútbol europeo es brillante», reiteró.
El dirigente aseguró que «las competiciones ahora son más dinámicas, más competitivas», como resultado de un sistema en el que tu lugar se gana en el campo, temporada tras temporada, y no está reservado para algunos. «Las competiciones se desarrollan abiertamente, colectivamente, pero también responsablemente», afirmó.
«El fútbol nunca puede ser un teatro político. Es un deporte para la gente, no una herramienta para el poder. Es pertenecer, no una marca. Es identidad, no es industria. Es comunidad, no es comodidad. No vamos a convertir la lealtad en un lujo», dijo tajante.
Ceferin concluyó su discurso defendiendo que el fútbol europeo es «una historia de éxito como ninguna otra», que «no sucedió por accidente y no durará por inercia». «Hemos demostrado que el fútbol europeo puede evolucionar mientras se mantenga estable. Por supuesto que vestimos diferentes colores y apoyamos diferentes clubes, pero aceptamos las mismas reglas», manifestó.
«Y así es como el fútbol europeo se lleva adelante. A través de decisiones tomadas con responsabilidad, guiadas por la unidad y fundadas en la estabilidad. Así que sí, mis amigos, a pesar del ruido, a pesar de las dudas, el futuro del fútbol europeo es brillante», zanjó.
