Más de 25 civiles, entre ellos once niños, pierden la vida en un bombardeo del Ejército de

MADRID, 30 Dic. (EUROPA PRESS) – Alrededor de 25 civiles, entre ellos once niños, han muerto en un bombardeo atribuido al Ejército de Sudán del Sur contra la localidad de Lankien, situada en el estado de Jonglei, según ha denunciado una organización de la sociedad civil. Hasta ahora, las autoridades del país africano no se han pronunciado sobre el incidente.
La Red Civil del Estado de Jonglei ha especificado en un comunicado publicado en su cuenta de Facebook que el ataque dejó 26 muertos. Además, han informado que algunos residentes de la localidad han huido del área «por miedo a nuevos bombardeos» y han expresado la necesidad de suministros médicos, alimentos y asistencia no alimentaria.
«Pedimos al gobierno del estado de Jonglei que realice una supervisión de la situación y entregue este apoyo a los afectados», señalaron, antes de transmitir sus «profundas condolencias» a las familias de las víctimas. «Condenamos firmemente este acto», subrayaron, señalando directamente a las Fuerzas Armadas sursudanesas.
En relación al contexto del ataque, la Red Civil del Estado de Jonglei ha planteado interrogantes sobre el uso de civiles en el conflicto existente entre las Fuerzas Armadas y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-En Oposición (SPLM-IO) en varios lugares del estado de Jonglei. «¿Por qué hay civiles involucrados en este conflicto que los rivales se han negado a resolver amistosamente?», se preguntaron.
Asimismo, han exigido explicaciones a las autoridades locales sobre «este lamentable suceso» y han reclamado que los responsables de este bombardeo «rindan cuentas», en medio de las denuncias sobre abusos en el marco del renovado conflicto entre el Ejército y el SPLM-IO.
Este año, las tensiones se incrementaron debido a una serie de ataques por parte de una milicia local conocida como Ejército Blanco en el condado de Nasir, en el estado de Alto Nilo, cerca de la frontera con Etiopía. Yuba ha acusado a los rebeldes de apoyar a dicho grupo, situación que ha sido negada por la oposición.
Por otro lado, las relaciones se han visto tensionadas aún más después de que las autoridades arrestaran a Riek Machar, líder del SPLM-IO y exvicepresidente primero de Sudán del Sur, lo que amenaza con desgastar el acuerdo de paz de 2018. La aplicación lenta de este acuerdo ha provocado picos de tensión en los últimos años.
El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, promulgó en septiembre de 2024 una enmienda a la Constitución de 2011 que extiende el periodo de transición por otros dos años. Esta medida ha sido criticada por la comunidad internacional, que ha instado a Yuba a hacer avances en la implementación del acuerdo de paz de 2018, ya que algunos compromisos, incluida la celebración de elecciones, aún no se han materializado.
