Los jóvenes que superan el cáncer tienen el doble de probabilidad de sufrir nuevos tumores

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) – Los supervivientes de cáncer durante la adolescencia y la juventud tienen el doble de riesgo de padecer la mayoría de los tipos de cáncer en etapas posteriores de la vida. Esta afirmación proviene de una investigación llevada a cabo en la Universidad de Alberta (Canadá) y publicada en el ‘Canadian Medical Association Journal’.
Las neoplasias primarias, que son los nuevos cánceres que se desarrollan después de un cáncer anterior, son un efecto tardío conocido de tratamientos previos. Según la doctora Miranda Fidler-Benaoudia, epidemióloga especializada en cáncer de la Facultad de Medicina Cumming de la Universidad de Calgary y de Cancer Care Alberta, esto es preocupante si se considera que las tasas de supervivencia en este rango de edad rondan el 86%. Esto ha llevado a una creciente población de jóvenes supervivientes de cáncer que se verán afectados negativamente por su diagnóstico y tratamiento incluso décadas después.
El estudio analizó a todos los individuos de Alberta, entre 15 y 39 años, diagnosticados con un primer cáncer entre 1983 y 2017. A lo largo de este periodo de 34 años, los investigadores examinaron los riesgos de futuros cánceres para comprender mejor el impacto en este grupo demográfico y los riesgos de futuras enfermedades y muerte.
De las 24.459 personas incluidas, con un seguimiento medio de 7,4 años, 1.442 (6%) desarrollaron al menos un cáncer posterior. Los tipos de cáncer más comunes que llevaron al desarrollo de nuevos cánceres fueron el linfoma y el cáncer de mama, y los cánceres más frecuentes que surgieron posteriormente fueron: el de mama, colorrectal y de pulmón, que constituyeron el 43% de las neoplasias primarias posteriores.
Los supervivientes de linfoma de Hodgkin y cáncer de mama se identificaron como poblaciones particularmente vulnerables. Casi un tercio de las neoplasias primarias posteriores se diagnosticaron después de cinco años de supervivencia en estos grupos, lo que refleja los efectos tardíos asociados con tratamientos como la radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia. Los autores del estudio sugieren que los factores genéticos también pueden influir en estos resultados y que el asesoramiento genético, así como la educación en estilos de vida saludables, son cruciales para el cuidado de los supervivientes.
Treinta años después del diagnóstico inicial, 1 de cada 6 supervivientes de cáncer en la adolescencia y la edad adulta temprana desarrollará un nuevo cáncer. Dado que estos cánceres se presentan en los supervivientes décadas antes que en la población general, los investigadores consideran que la detección precoz podría ser ventajosa.
Por último, los hallazgos sugieren que podría ser justificada una vigilancia oncológica más temprana en esta población, alineándose con numerosas guías de supervivencia que recomiendan una vigilancia más activa del cáncer de mama y colorrectal para los supervivientes de cáncer en riesgo. Esta necesidad de soluciones innovadoras se convierte en un imperativo para prevenir, detectar y tratar las neoplasias primarias subsiguientes entre los jóvenes supervivientes de cáncer.
