La terapia asistida con animales en residencias de mayores mejora su bienestar emocional y social

El Vínculo Animal Contra la Demencia

En Torrelavega (Cantabria), la Fundación Asilo cuenta con un programa innovador que utiliza la terapia asistida con animales a través de la intervención de Bali, una perra que se ha convertido en un pilar emocional para los residentes. Esta iniciativa es liderada por la técnico Verónica González, quien ha observado un impacto positivo en la comunicación y el bienestar emocional de los mayores.

El vínculo animal como herramienta contra la demencia

La actividad se lleva a cabo una vez al mes y tiene una duración aproximada de una hora. Actualmente, participan dos grupos de ocho residentes cada uno, seleccionados según su interés por los animales y otros criterios profesionales. Verónica González explica que Bali actúa como un estímulo para que los mayores puedan interactuar, facilitando la comunicación y ayudando a personas que, aunque conviven diariamente, no se conocen a establecer vínculos.

Durante las sesiones, la presencia de Bali se convierte en un catalizador emocional. Los mayores no solo juegan con ella, sino que también participan en actividades diseñadas para estimular su memoria, comunicación y habilidades sensoriales. La interacción con el animal genera un entorno propicio para el bienestar psicosocial.

Bienestar emocional y envejecimiento digno en residencias

Verónica Fernández, otra de las técnicas del programa, señala que “hay personas que están muy cerradas en su patología o en su mundo, especialmente en casos de demencia. El animal es un canal para poder conectar con ellas”. Las sesiones están estructuradas siguiendo un patrón que incluye una bienvenida, un recuerdo de la actividad anterior para activar la memoria, la presentación de la dinámica del día y un cierre donde los participantes comparten sus impresiones.

“Normalmente son sesenta minutos, pero siempre nos cuesta despedirnos”, reconoce la técnico, quien agrega que “la separación del mayor y el animal es difícil, porque se genera un vínculo muy especial”. En cada sesión, Bali pasa a ser más que una perra; se convierte en “un puente hacia la memoria, la emoción y la dignidad en una etapa de la vida en la que cada estímulo cuenta”.

Aunque Bali es el rostro más visible del programa, la intervención asistida incluye también otros animales, como perros labradores, conejos y cobayas. Esta variedad permite ofrecer estímulos distintos y facilitar una relación más suave y delicada, igualmente efectiva con los residentes.

El vínculo que crean los mayores con el animal no solo favorece su autonomía, sino que también genera un ambiente en el que resulta más fácil trabajar con los participantes.

Retrasar el deterioro cognitivo

En las etapas de la vida en que muchas personas se sienten desconectadas de su entorno, la terapia asistida con animales se convierte en una herramienta esencial. Ayuda a trabajar áreas clave y retrasa el deterioro cognitivo, emocional y físico. La Fundación Asilo de Torrelavega ha sido el primer lugar en Cantabria donde se implementan estos talleres con terapia canina, que generan recuerdos, ilusión y emociones, mejorando así la calidad de vida de sus participantes.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *