La ley antitabaco debe evitar fumar y vapear en playas para proteger la salud y el medio ambiente

La ley antitabaco debe evitar fumar y vapear en playas para proteger la salud y el medio ambiente

Prohibición de fumar y vapear en las playas

En verano, muchas playas de nuestro país se convierten en puntos de aglomeración de toallas, sombrillas y familias, cubriendo prácticamente toda la arena. Esta situación tiene implicaciones importantes para la salud pública, ya que quienes fuman o vapean no solo contaminan el medio ambiente, sino que exponen a sus vecinos a las consecuencias del tabaquismo pasivo.

Por esta razón, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha pedido al Ministerio de Sanidad que declare las playas espacios libres de humo y de vapeo. Esta medida busca proteger a los bañistas, incluidos un gran número de niños, de estar expuestos a altas concentraciones de tóxicos generadas por las elecciones de otros.

Lo que pide la SEE para las playas

La SEE ha solicitado al Ministerio de Sanidad que prohíba fumar y vapear en todas las playas, ya que la concentración de humo ambiental del tabaco puede ser similar a la que se encuentra en espacios cerrados con fumadores. Además, cada colilla puede contaminar hasta 500 litros de agua.

Las alegaciones también hacen referencia al anteproyecto de la nueva ley antitabaco, en el cual Sanidad equipara los cigarrillos electrónicos a los tradicionales, ampliando las zonas libres de humo y prohibiendo dispositivos desechables, entre otras medidas.

A pesar de que en España más de 790 playas han sido declaradas “libres de humo” por sus municipios, esta iniciativa carece de un respaldo normativo estatal que garantice su cumplimiento. Por ello, los expertos consideran necesaria una legislación estatal y apoyan la petición de organizaciones como Nofumadores.org, que cuenta con más de 380.000 firmas para reclamar la prohibición de fumar en playas.

Además, la SEE exige que se prohíba el desecho de colillas y dispositivos de vapeo, sean o no con nicotina, en las playas, así como una adecuada señalización de la prohibición y campañas informativas para concienciar sobre esta cuestión. Se busca también fomentar la coordinación entre las administraciones públicas para asegurar una aplicación uniforme de la medida, respetando las competencias municipales.

En Europa, las playas han sido identificadas como uno de los espacios al aire libre con alta concentración de fumadores. La dirección del viento y el número de personas que fuman pueden generar concentraciones de humo ambiental del tabaco (HAT) similares a las de lugares cerrados donde hay fumadores. Esto, además de vulnerar el derecho de la población a respirar aire limpio, contribuye a normalizar el consumo de tabaco y facilitar su inicio entre los más jóvenes. Cada año, la exposición involuntaria al HAT causa más de 1.300.000 muertes a nivel mundial, según el Grupo de Trabajo de Tabaco de la SEE.

El consumo de tabaco también tiene un impacto grave en el medio ambiente, ya que cada colilla, que es el residuo individual más común en las costas a nivel global, puede contaminar hasta 500 litros de agua y son altamente tóxicas y no biodegradables. Su acumulación contribuye a la contaminación del litoral, dañando ecosistemas marinos y generando costes significativos de limpieza para los municipios, además de afectar negativamente al turismo.

Reducir la cantidad de fumadores

Un estudio realizado en Barcelona durante la temporada de baño de 2021 evidenció la eficacia de las restricciones en las playas: se observó una reducción significativa en la percepción de personas fumando (pasando del 87,2% al 49,7%) y una reducción del 70% en la observación directa de fumadores, comparado con playas donde no se implementaron medidas.

La SEE argumenta que esta regulación ya ha sido implementada en países como Francia, que este año ha declarado más de 7.200 espacios recreativos libres de humo, incluyendo playas, mediante una normativa nacional. La experiencia en Nueva York también ha demostrado una disminución sustancial en la presencia de residuos de tabaco y en la prevalencia de fumadores después de la prohibición de fumar en playas y parques.

Sin duda, la idea no es mala, ya que no tiene lógica que se prohíba el tabaco en ciertos espacios abiertos y no se tomen en cuenta aquellos que, como las playas, son puntos de aglomeración ‘natural’ de personas, especialmente en época estival.

Esta problemática se ha convertido en un reto que se está intentando enfrentar, ya que la cuestión de las colillas es un problema de falta de educación que ha sido abordado durante muchos años con escaso éxito en todos los ámbitos.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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