La jueza solicita a Adif que no realice acciones sobre las vías de Adamuz sin autorización
La jueza de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro ha requerido al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) que «se abstenga de realizar cualquier operación tendente a la extracción y traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa» sobre el siniestro ferroviario de Adamuz, Córdoba, en el que fallecieron 46 personas y más de 120 resultaron heridas.
MONTORO (CÓRDOBA), 24 (EUROPA PRESS)
Así lo expone la instructora en una providencia del día 10 de febrero, después de que la Guardia Civil le alertara días antes de que personal de Adif había retirado material de la zona en la madrugada, cuatro días después del accidente, ocurrido el domingo 18 de enero. Se señala que se practicaron diferentes pruebas «sin advertirlo, ni solicitarlo».
En este sentido, la jueza exige a Adif que se abstenga de realizar «cualquier prueba sobre el material extraído, si no es previa autorización judicial», además de solicitar «la restitución inmediata del material que obre en su poder, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal que resultara procedente».
En un oficio de la Benemérita, se expone que «con ocasión de las gestiones de investigación para el esclarecimiento de los hechos», el 6 de febrero se tomó declaración al responsable de la Base de Mantenimiento AVE de Adif en Hornachuelos.
“ORDEN VERBAL”
El día 22 de enero, se recibió una orden verbal del jefe de Área de Adif para proceder a la retirada de cupones de riel que contenían soldaduras y su traslado hasta la base de mantenimiento AVE, realizado entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de enero. También se declaró que «se han realizado ensayos sobre los citados rieles», aunque se desconoce el alcance de las pruebas, las cuales no fueron destructivas.
Entre los cupones que se encontraban las soldaduras, «pudieran encontrarse las que pretendía analizar la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y sobre las que se solicitó autorización judicial en oficio del 3 de febrero».
El 30 de enero, agentes de la Benemérita se trasladaron a la zona del accidente junto con personal de la CIAF para tomar nuevas mediciones del bogie y eje del bogie del vagón 8 de Iryo, además de otras mediciones complementarias en las soldaduras, informándose que los cupones habían sido trasladados a la base de Adif en Hornachuelos.
ADVERTENCIA A ADIF
El 2 de febrero se envió un correo electrónico a Adif advirtiendo que «no se realice ningún tipo de actuación en las soldaduras, sin autorización previa». El 3 de febrero, agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Córdoba se desplazaron para llevar a cabo el precinto de las soldaduras depositadas en la Base de Hornachuelos, donde también se solicitó el traslado del cupón de riel desde la zona de obra a la Base de Mantenimiento, correspondiente al número 8, que quedó igualmente precintado.
En el oficio de la Guardia Civil se señala que hasta el 28 de enero «no se comunicó a Adif que disponía de autorización para acceder a la zona del accidente», indicando que «no existe inconveniente para que se inicien las labores de reconstrucción y restablecimiento del servicio ferroviario».
A la vista de lo expuesto, el instructor del Instituto Armado considera que «personal de Adif realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente» y practicó pruebas sin la autorización correspondiente.
LA ROTURA DEL CARRIL O FALLO DE SOLDADURA
Entre las hipótesis del accidente, la Guardia Civil apunta a la rotura del carril o el fallo de la soldadura como las principales causas. En su primer informe sobre las causas, también se incluye «el estado general del conjunto» que consiste en traviesas, balasto, carril, clips y soldaduras; «una negligencia en la conducción» o un «accidente causado durante la circulación del tren».
Además, se indica que entre otras causas «aún no determinadas» se incluyen «una actuación de sabotaje o terrorista», «la falta de prevención», «la falta de mantenimiento» y «el uso de materiales inadecuados». Sin embargo, se subraya que no se puede descartar ni corroborar actualmente ninguna línea de investigación, según el informe fechado el 5 de febrero.
Las fuentes han comentado que se trata de «un primer informe a modo de resumen» de las actuaciones y que la rotura del carril o el fallo de la soldadura son las principales hipótesis que causaron el siniestro que implicó al tren Iryo con destino a Madrid que, en cuestión de segundos, colisionó con el Alvia que se dirigía a Huelva.
En relación con la hipótesis del «problema de infraestructuras ferroviarias», el informe detalla que «se investiga si la rotura del riel provocó la del soldadura o viceversa, considerando distintas causas», como «un carril o riel de fabricación defectuoso».
Según la información disponible hasta el momento, «una de las posibles causas del descarrilamiento del tren Iryo pudo ser la rotura de un riel del año 2023», cuya certificación se ha solicitado a Adif y está a la espera de respuesta. Se requiere información sobre el lote de rieles utilizados en el tramo afectado.
PRECINTO DE LAS SOLDADURAS RETIRADAS
También se menciona que «la rotura de la soldadura» que unía el riel con otro del año 1989 podría ser otra de las causas del descarrilamiento. Para este fin, el 26 de enero se solicitó la identificación de los operarios que llevaron a cabo dicha soldadura, reiterándose la solicitud el 29 de enero.
El 30 de enero, el personal del Laboratorio de Criminalística de la UOPJ de Córdoba realizó un reportaje fotográfico de otras soldaduras en la zona. El 3 de febrero se procedió a relacionar y precintar judicialmente todas las soldaduras retiradas por Adif y depositadas en su Base de Hornachuelos.
El 4 de febrero, se solicitó a Adif información sobre las soldaduras efectuadas entre el kilómetro 316 y el 318 del tramo Guadalmez-Córdoba, así como datos de los operarios encargados de llevar a cabo las soldaduras, junto con la certificación de su habilitación.
