La jornada laboral reducida beneficia la salud, aunque aumenta la desigualdad de género
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) – Un nuevo estudio revela que trabajar menos horas con el mismo sueldo tiene un impacto positivo en la salud de las personas. Sin embargo, se advierte que esta medida podría aumentar las diferencias de género, ya que las mujeres suelen dedicar más tiempo al cuidado y a las tareas domésticas, mientras que los hombres tienden a aprovechar ese tiempo adicional para actividades personales.
“Si solo reducimos la jornada, sin que haya una modificación más estructural de cómo tenemos organizada la vida y la sociedad, esta reducción horaria impactará de manera diferencial entre hombres y mujeres”, ha explicado Mireia Utzet, investigadora del grupo CISAL y coprimera autora del estudio.
El equipo de investigadores ha analizado los estudios publicados en los últimos 11 años sobre experiencias evaluadas de reducción de la jornada laboral, recopilando un total de 15 estudios e informes que se centran en 16 experiencias implantadas en Europa. De estas, 7 en países escandinavos, cinco en Europa occidental, con dos en España, y tres que abarcan ambos ámbitos. Por su parte, 13 se llevaron a cabo en el sector público y solo 2 en el privado, sin ninguna en el sector industrial. La reducción del horario en las diferentes intervenciones estudiadas varía entre el 10 y el 25 por ciento de la jornada laboral.
Las conclusiones del estudio, publicado en la revista Scandinavian Journal of Work, Environment & Health, indican que las medidas no son menos positivas en el caso de las mujeres, sino que la organización diferencial social en función del género puede intensificarse.
Mercè Soler, investigadora del grupo del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y coprimera autora del trabajo, ha indicado que “hay que incorporar la perspectiva de género en el debate de la reducción de la jornada laboral, porque hacer una sociedad más saludable tanto para hombres como para mujeres no es solo una cuestión de horario laboral”.
Asimismo, el equipo responsable del trabajo señala que, para obtener un efecto positivo, la reducción horaria no debe ir vinculada a un incremento de las exigencias laborales para hacer el mismo trabajo en menos tiempo. Si no se acompaña de otras medidas organizacionales para mejorar las condiciones de trabajo o de ocupación, advierten que no se conseguirán efectos positivos sobre los trabajadores y trabajadoras, sino que se mantendrán los aspectos negativos de la precariedad laboral.
Trabajar menos horas cobrando lo mismo tiene un impacto positivo
En general, todos los estudios analizados indican que trabajar menos horas cobrando el mismo sueldo tiene un impacto positivo sobre la salud mental y física, así como en el balance entre la vida laboral y personal. No obstante, en algunos casos se observa que en el momento de la implantación pueden surgir efectos negativos hasta que se adapten a la nueva situación.
Todos los trabajos analizados muestran mejoras en el balance entre vida laboral y personal, mientras que el 82% lo hace en relación con la salud mental, lo que incluye una reducción del estrés, menos fatiga y agotamiento, menor ansiedad y mayor capacidad de recuperación.
El 58% de los estudios muestra mejoras en la salud y el bienestar general, abarcando tanto la salud percibida por la persona como la sensación de felicidad y la satisfacción vital. Aquellos que participan en estas medidas mejoran su descanso, presentan menores niveles de fatiga y disfrutan de más tiempo con la familia. Además, practican más actividad física y exhiben menos obesidad, según algunos estudios.
Estos efectos se pueden atribuir a una menor exposición a situaciones estresantes vinculadas al ámbito laboral y a la disponibilidad de más tiempo para llevar una vida personal más allá del trabajo diario.
El estudio ha sido llevado a cabo por el Centro de Investigación en Salud Laboral (CISAL), grupo de investigación conjunto del Hospital del Mar Research Institute y la Universidad Pompeu Fabra, así como el grupo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Atención Primaria y Salud Mental (PRISMA) del Parc Sanitari Sant Joan de Déu (PSSJD) y del Institut de Recerca de Sant Joan de Déu (IRSJD), junto a personal investigador del área del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP).
