La inminente demolición de las ruinas del hotel Gran Prior en Ruidera se acerca rápidamente
El proyecto de demolición del antiguo hotel en el parque natural de Castilla-La Mancha avanza después de completar los trabajos preliminares, centrados en la retirada del amianto presente en el edificio. Este proceso, complejo y delicado, ha requerido la separación de materiales contaminantes para su traslado a gestores autorizados.
Una vez finalizada esta fase, se prevé que en los próximos días comiencen las labores de demolición propiamente dichas. La entrada de maquinaria para derribar la estructura y triturar los residuos generados marcará el inicio de una nueva etapa en el proyecto.
El director del parque ha explicado que el objetivo es finalizar la actuación antes del verano, previsiblemente en el mes de mayo. Sin embargo, no se descarta que pueda producirse algún retraso en función del desarrollo de los trabajos.
Paisajísticamente, la mejora será notable
Mosqueda ha destacado que la desaparición del antiguo hotel supondrá una mejora notable desde el punto de vista paisajístico para el parque natural, al eliminar una estructura abandonada visible desde distintos puntos del entorno.
Además, ha advertido que el edificio representaba un riesgo real de accidentes, ya que muchas personas accedían a sus instalaciones pese a su estado ruinoso. “Era un foco muy peligroso porque podían producirse caídas o accidentes graves, además del impacto visual que suponía”, ha señalado.
La retirada de estas ruinas permitirá recuperar la imagen natural del enclave y mejorar la integración paisajística de uno de los espacios protegidos más visitados de Castilla-La Mancha.
Este espacio natural está formado por un conjunto de quince lagunas de extrema belleza, situadas longitudinalmente a lo largo del valle del río Pinilla, separadas y conectadas entre sí por barreras de formación tobácea, que forman cascadas o arroyos que enlazan entre sí las lagunas. Este conjunto lagunar se ubica en un rebosadero natural de la Masa de Agua Subterránea del Campo de Montiel.
El proyecto se financia a través del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia, que exige la certificación de las obras antes de junio, lo que establece un plazo estricto y perentorio para la retirada de la construcción abandonada.
Las autoridades afirman que la eliminación de la estructura abandonada mejorará significativamente el paisaje del área protegida y eliminará un lugar peligroso que atraía visitantes a pesar de su estado de deterioro y el riesgo de accidentes.
