Japón impulsa co-combustión de hidrógeno en plantas de gas, logrando hacerlas operar con

Japón impulsa co-combustión de hidrógeno en plantas de gas, logrando hacerlas operar con

Kawasaki Heavy Industries y el futuro del motor de gas con hidrógeno

Japón da un paso más en la carrera del hidrógeno. Kawasaki Heavy Industries ha comenzado a vender lo que presenta como el primer motor de gas comercial del mundo capaz de generar electricidad utilizando una mezcla de gas natural y hasta un 30 % de hidrógeno. Este equipo pertenece a la familia Kawasaki Green Gas Engine, opera en el rango de 5 a 8 megavatios y ya no es un prototipo de laboratorio, sino un producto con precio, garantía y contrato de mantenimiento. La decisión llega tras once meses de pruebas continuas en su planta de Kobe, donde se ha verificado la combustión, la seguridad del sistema y la integración con el suministro de hidrógeno.

Un motor pensado para la transición energética

Este nuevo modelo está diseñado como una tecnología de transición. No funciona todavía con hidrógeno puro, pero sí admite una mezcla de hasta un 30 % de hidrógeno en volumen junto con gas natural o gas ciudad. En la práctica, esto significa que una central que hoy quema solo gas fósil puede empezar a reducir emisiones sin cambiar tuberías ni tanques de almacenamiento, algo clave en instalaciones grandes y costosas donde nadie quiere realizar obras innecesarias. Según la propia compañía, más de 240 motores de la serie KG se han vendido desde 2011 y muchos pueden adaptarse a la nueva configuración de co-combustión, alargando su vida útil y reduciendo su huella de carbono.

Cómo funciona la mezcla de hidrógeno

El motor quema una mezcla donde, por cada 100 unidades de volumen de combustible, unas 30 son hidrógeno y el resto gas natural. El hidrógeno aporta energía sin carbono, aunque presenta desafíos para los ingenieros. Sus moléculas son muy pequeñas, se escapan por juntas que retienen bien el metano y arde con más facilidad en un rango más amplio de mezclas con aire. Por ello, el sistema incorpora detectores de fugas en todo el circuito de combustible y un sistema de purga con nitrógeno que «limpia» las líneas durante arranques, paradas o situaciones de fallo. Las pruebas en Kobe se centraron precisamente en estos aspectos operativos, más allá de lo que puede reproducir un banco de ensayos de laboratorio.

Actualizar en vez de demoler

Una de las claves ecológicas del proyecto está en la modernización. En lugar de desmantelar una central de gas relativamente reciente y construir otra desde cero, Kawasaki ha demostrado que un motor existente de 7,5 megavatios puede adaptarse para admitir la mezcla con hidrógeno, manteniendo una eficiencia eléctrica cercana al 50 %, similar a la del modelo original funcionando solo con gas. En términos sencillos, esto implica menos consumo de combustible por cada kilovatio-hora generado, lo que se traduce tanto en menores emisiones como en una reducción de la factura eléctrica de la instalación. El motor permite además ajustar la proporción de hidrógeno en marcha, facilitando el aumento del contenido renovable conforme más hidrógeno esté disponible, sin necesidad de alterar el resto de la planta.

El cuello de botella está en el hidrógeno

Aquí surge la pregunta incómoda. Si el motor puede quemar hidrógeno, ¿de dónde vendrá ese hidrógeno y qué impacto real tendrá sobre el clima? En la actualidad, la mayor parte del hidrógeno producido en el mundo proviene de combustibles fósiles sin captura de carbono, conocido como hidrógeno gris. Los últimos informes de la International Energy Agency (IEA) indican que menos de un 1 % de la producción mundial es de bajas emisiones. En Japón, casi toda la energía se importa y las cadenas de suministro de hidrógeno a gran escala aún están en construcción, lo que mantiene el combustible caro y escaso. El potencial de este motor para reducir CO2 es real, pero depende en gran medida de que el hidrógeno sea verde o al menos bajo en carbono, así como de la implementación suficiente de infraestructuras de producción y transporte. Si el hidrógeno proviene de la reforma de gas sin capturar emisiones, la mejora climática se limita a la mayor eficiencia del equipo y a una leve reducción de las emisiones directas.

En Europa, el reto es similar. Actualmente, alrededor del 96 % del hidrógeno producido en la Unión Europea proviene de gas natural, con emisiones asociadas, aunque ya existen proyectos para aumentar la cuota renovable en sectores como la industria y el transporte pesado. Por ello, este tipo de motores encaja mejor como una pieza intermedia que acompañe la expansión de las renovables y del hidrógeno verde, en lugar de sustituirla.

Del kilovatio en tierra al motor del barco

El movimiento de Kawasaki en generación eléctrica no es aislado. En octubre de 2025, la empresa, junto con Yanmar Power Solutions y Japan Engine Corporation, anunció la primera operación en tierra de motores marinos de hidrógeno. En estas pruebas se utilizó un sistema de suministro de hidrógeno licuado de nuevo diseño y se logró una combustión estable a potencia nominal en motores de cuatro tiempos, pensados para futuros buques de cero emisiones. El siguiente paso será llevar esos motores a bordo de barcos reales, continuando con la idea de avanzar hacia motores capaces de usar hidrógeno en lugares donde actualmente solo se utiliza gasóleo o fuel pesado, sin renunciar a la seguridad que ofrece un combustible convencional de respaldo.

Qué significa todo esto para la transición ecológica

Para el lector que piensa en su factura de la luz y en las olas de calor cada vez más frecuentes, este anuncio puede sonar aún lejano. Sin embargo, representa un cambio importante. Hasta ahora, se hablaba mucho de hidrógeno y se veían principalmente prototipos, plantas piloto y maquetas. Con este motor de gas comercial, Japón comienza a ofrecer al mercado maquinaria «lista para hidrógeno» que puede operar ya en centrales reales mientras se espera el combustible limpio. El desafío es que el reloj climático avanza más rápido que las obras de infraestructura.

En los próximos años, la clave será si los gobiernos y las empresas son capaces de abaratar y escalar el hidrógeno renovable, para que llenar un remolque de gasoducto o un tanque criogénico deje de ser algo exótico. Estos motores pueden ayudar a recortar emisiones paso a paso, pero no sustituyen la necesidad de más renovables, más eficiencia y menos dependencia de los combustibles fósiles.

El comunicado oficial sobre el lanzamiento de este motor ha sido publicado por Kawasaki Heavy Industries.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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