Isabel Coixet presenta ‘Tres adioses’, su homenaje italiano a la vida y crítica al régimen de EEUU
MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) – La cineasta Isabel Coixet ha regresado recientemente a España de Estados Unidos, donde ha estado dando clase en la Universidad de Nueva York. Durante este tiempo, ha expresado su preocupación por la situación actual del país, señalando que hay un «loco muy peligroso al mando» y un régimen «fascista», en alusión a las recientes detenciones realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Coixet ha manifestado: «Estados Unidos es en estos momentos un país donde hay un régimen fascista, un régimen que mata a los suyos por razones que no puede entender nadie. Tiene a un loco muy peligroso al mando, está muy mal de la cabeza. No está bien y debería estar en una clínica psiquiátrica«. Estas declaraciones se produjeron en una entrevista con motivo del estreno en cines de su nueva película, ‘Tres Adioses’, que llegará a la gran pantalla el próximo 6 de febrero.
A pesar de criticar a la actual administración de Estados Unidos, Coixet también mencionó a otros líderes mundiales, señalando a Vladimir Putin (Rusia) y a Viktor Orbán (Hungría), aunque considera que Donald Trump es «el más peligroso».
Una película sobre el tiempo de vida
Coixet regresa al cine tras ‘Un Amor’ con ‘Tres Adioses’, una película inspirada en dos relatos del libro ‘Tres cuencos’, de la escritora italiana Michela Murgia. La cinta narra la historia de Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano), una pareja que enfrenta una ruptura desde perspectivas diferentes. Según la cineasta, esta historia le tocó «la fibra y el corazón». «En esos dos trayectos diferentes de ambos protagonistas había una película», ha señalado.
Rodada en Roma, la película muestra cómo el amor y la pérdida se entrelazan cuando un problema de salud transforma el destino de los personajes. A pesar de este trasfondo, Coixet aclara que no está «obsesionada» con la muerte, sino con la vida, considerando que la sociedad no enseña «ni a vivir ni a morir».
Coixet comenta: «Yo creo que no tengo ni seguro de fallecimiento, pero pienso que no nos enseñan ni a vivir ni a morir y que el aprendizaje que hacemos (sobre la muerte y la vida) es a través de experiencias personales, de libros y de películas».
La cineasta confía en que la película invite al espectador a reflexionar sobre el paso del tiempo y la importancia de disfrutar del presente. «Hay tiempo, pero hay que aprovecharlo«, ha subrayado. Uno de los momentos que refleja este lema es cuando Marta se come un helado y disfruta de ese instante único.
«Para mí este momento es la destilación de la película. Está todo en ese momento«, remarca. Coixet destaca que esta escena es «todo placer» y le pidió a Alba Rohrwacher que viviera el momento como si fuera una «mezcla» de una persona de ocho años y una mujer de 80.
Además, la cineasta ha admitido sentirse reflejada en su protagonista. «Me identifico en muchas cosas con Marta, ya que a veces puedo ser un poco uraña y en otros momentos hacer cosas completamente absurdas. Estos eventos sociales de inauguraciones y situaciones así me aburren muchísimo«, ha confesado.
Por último, pidió al público que se quedara hasta el final de los créditos, ya que en ese momento se descubre lo que ella piensa «exactamente» de la vida. «La película no se acaba hasta que finalizan los títulos de crédito, donde hay algo que para mí es también un mensaje importante y divertido. Por favor, quédense hasta el final porque ahí se cierra la película. Hay muchos post-it y mensajes que espero que la gente se lleve», concluyó Coixet.
