Inspectores de Hacienda no apoyan la unificación de los funcionarios de categoría A en un solo
Madrid, 11 de diciembre de 2025 (EUROPA PRESS) – La asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) ha manifestado su total rechazo a cualquier propuesta de rebaja de los requisitos de acceso a los cuerpos directivos de la Administración. Este rechazo se produce después de que el Congreso de los Diputados haya aprobado iniciar la tramitación de una proposición de ley del Parlamento de Cantabria destinada a unificar el Grupo A del empleo público.
Ante la proposición de ley del Parlamento de Cantabria, que ha sido considerada por el Congreso de los Diputados, se busca modificar la clasificación de cuerpos y escalas de funcionarios. Esto permitiría que enfermeras y fisioterapeutas se integren en el Grupo A1 del Estatuto Básico del Empleado Público. IHE ha expresado su firme oposición a medidas como esta, alegando que no están técnicamente justificadas y perjudican el interés general.
Para IHE, la iniciativa de Cantabria, que busca eliminar en la práctica la frontera entre A1 y A2 en sanidad, representa un atajo político que, bajo el pretexto de corregir agravios, socava la carrera funcionarial. La propuesta abarata el acceso al grupo superior y sienta un precedente peligroso que podría permitir convertir cuerpos técnicos en superiores sin considerar el mérito, la capacidad y la excelencia requeridos para estos puestos.
La organización ha señalado que esta propuesta puede poner en riesgo la reclasificación de otros cuerpos de la función pública pertenecientes al subgrupo A2, los cuales llevan años aspirando a convertirse en cuerpos A1, sin pasar por la fase de oposición y aprobar el proceso selectivo establecido como requisito previo.
Los riesgos de la fusión de grupos
IHE ha alertado sobre las graves consecuencias que tendría el rebajar los requisitos para el acceso al subgrupo A1 de la Administración o fusionarlo con el A2. Entre estos riesgos se incluyen el debilitamiento de la meritocracia, la pérdida de especialización técnica, el deterioro en la calidad de las decisiones tributarias, así como dificultades para combatir el fraude fiscal más sofisticado y la degradación de la eficacia de la Agencia Tributaria.
La asociación reafirma que el sistema actual, que se basa en una alta especialización, rigurosidad y competencia técnica, es fundamental para la integridad del sistema tributario español. «La promoción interna A2-A1 ya garantiza oportunidades de carrera sin menoscabar la excelencia profesional», han defendido.
En cuanto a la formación requerida para acceder a estos cuerpos, IHE ha explicado que el Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda (A1) requiere una formación universitaria de nivel superior, como Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o Grado. Por otro lado, el Cuerpo Técnico de Hacienda (A2) exige una titulación universitaria equivalente a diplomado, Ingeniería Técnica, Arquitectura Técnica o Grado, admitiéndose como equivalente haber completado tres cursos completos de una Licenciatura.
Además, el acceso al puesto de Inspector de Hacienda del Estado exige superar cinco ejercicios eliminatorios, incluyendo dos orales ante tribunal, así como supuestos complejos multidisciplinares y una prueba de idioma. En contraste, el proceso para Técnico de Hacienda consta de solo tres ejercicios y no incluye pruebas orales.
El temario de acceso a Inspector de Hacienda del Estado incluye 193 temas, mientras que para Técnico de Hacienda asciende a 87 temas, centrados en aspectos operativos. «La diferencia, superior al 120%, evidencia una mayor profundidad analítica, densidad normativa y exigencia conceptual en el A1», concluyeron desde la asociación.
