Ganar masa muscular y su relación con la reducción del riesgo de demencia y las cuasihormonas

Ganar masa muscular y su relación con la reducción del riesgo de demencia y las cuasihormonas

Por qué ganar masa muscular reduce el riesgo de demencia: el papel clave de las «cuasihormonas»

MADRID, 25 Ene. (EDIZIONES) – Cuando los músculos se contraen no solo generan movimiento sino que también liberan potentes mensajeros químicos capaces de influir en el cerebro, en el sistema inmune y en el metabolismo. Estas sustancias se conocen como miocinas, unas «cuasihormonas» producidas por el músculo activo que, según la evidencia científica, reducen la inflamación, protegen frente al deterioro cognitivo y disminuyen el riesgo de enfermedades como la osteoporosis, el síndrome metabólico o la demencia.

En nuestro contexto actual de envejecimiento acelerado y de sedentarismo creciente, mantener la masa muscular se revela como una de las estrategias más eficaces —y olvidadas— para preservar la salud cerebral y global a cualquier edad.

Isabel Viña, médico general especializada en salud hormonal y autora del podcast ‘Tus amigas las hormonas’, acaba de publicar ‘Pon tus hormonas a funcionar’ (Grijalbo), un libro donde trata este asunto.

Durante una entrevista con Salud Infosalus, Viña explica que el músculo saludable, al contraerse, libera una serie de moléculas clave que no son hormonas, son ‘cuasihormonas’. Estas miocinas producen los mismos efectos y características que cualquier hormona.

SE PRODUCEN DURANTE LA CONTRACCIÓN MUSCULAR

A diferencia de las hormonas, las miocinas se producen en el músculo durante la contracción. Al igual que las hormonas, son moléculas de señalización que se liberan al torrente sanguíneo y ejercen efectos en tejidos y órganos distantes, regulando funciones en diversos sistemas del cuerpo como el metabolismo, el sistema inmune y el sistema nervioso.

La autora señala que las miocinas son péptidos y “otras moléculas señalizadoras” que desempeñan un papel fundamental en la comunicación entre el músculo y otros sistemas del organismo.

“Esto hace que una persona con masa muscular reduzca su mortalidad y su riesgo de demencia porque nuestro cerebro conecta mejor las ideas, presenta una respuesta de reacción más rápida cuando te vas a caer. Por eso, la masa muscular se asocia con un menor riesgo de caídas y de demencia; pero también con un menor riesgo de osteoporosis, al tiempo que produce moléculas antiinflamatorias que disminuyen la inflamación de bajo grado, presente en patologías como la enfermedad cardiovascular, el síndrome metabólico, las enfermedades autoinmunes o el cáncer”, concluye la experta.

TODO EL EJERCICIO ES BIENVENIDO

Viña insiste en que las miocinas —entre las que se encontrarían la irisina o la miostatina, entre otras— se producen con la contracción muscular, de manera que “todo el ejercicio que se realice, sea la edad que sea, es bienvenido”.

El problema, según señala, es que con la edad ocurre la sarcopenia, o pérdida de masa muscular. Es por eso que insisten en la importancia del ejercicio a cualquier edad. “El deterioro de la salud muscular relacionada con la edad se inicia a los 40 años, y en un periodo de 10 años podemos perder el 10% de nuestra masa muscular, el 30% de fuerza y el 40% de potencia; una pérdida que se duplica a los 70 años de edad, lo que aumenta la fragilidad en la octava década de la vida”, agrega Viña.

LAS REPERCUSIONES A NIVEL COGNITIVO

Isabel Viña también alerta sobre otro factor, frecuentemente olvidado, que son las repercusiones a nivel cognitivo como consecuencia de la pérdida de masa muscular a lo largo del tiempo.

Existen también un eje músculo-cerebro, enfatiza la experta. Se ha documentado ampliamente que la coexistencia de la sarcopenia y del deterioro cognitivo en la vejez está relacionada. Se observa una relación directa entre una velocidad de marcha reducida y un bajo rendimiento cognitivo.

“Un buen estado muscular protege la estructura cerebral y la función cognitiva frente a los cambios negativos asociados a la edad. El cerebro está sometido a estrés, a tóxicos y el sedentarismo lo afecta, volviéndolo más susceptible de sufrir enfermedades neurodegenerativas o cualquier tipo de demencia”, sostiene.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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