Es fundamental recuperar los humedales en España tras los récords de biodiversidad de 2025

Restauración de humedales en España: Un llamado a la acción

En el Día Mundial de los Humedales, la Fundación Global Nature celebra los datos récord de biodiversidad registrados en 2025 en estos ecosistemas. Sin embargo, es crucial recordar que es necesario restaurar los humedales en España. Espacios como Las Tablas de Daimiel alcanzaron el mejor censo de aves nidificantes de su serie histórica (1980-2025). Por otro lado, los humedales de Tierra de Campos, Boada y Pedraza en los que la entidad ha trabajado en restauración y conserva 135 ha, han albergado durante el periodo 2024-2025 un total de 44.546 ejemplares de 61 especies de aves pertenecientes a 16 familias.

Récords de aves cuando el agua vuelve

Estos humedales de Tierra de Campos son zonas clave para la invernada, la reproducción y la parada migratoria para las aves. En las lagunas de Boada y Pedraza han destacado la presencia de aves muy escasas o esporádicas como el porrón acollarado y el pato americano que en ocasiones visita nuestro continente.

Se ha documentado también la visita del primer grupo de flamencos comunes a Boada. Estos, por su tamaño y vistosidad, son posiblemente de las aves acuáticas más atractivas que visitan nuestros humedales.

Estas cifras confirman que «donde hay agua, hay vida. Y que los humedales, cuando se restauran, son joyas de biodiversidad». Son palabras de Antonio Guillem, responsable de humedales de la entidad.

Sin embargo, desde Global Nature advierten que estos logros puntuales no deben ocultar la fragilidad extrema de estos ecosistemas, ni frenar las medidas estructurales urgentes que necesitan para evitar su creciente degradación. Se están destruyendo a una velocidad tres veces mayor que los bosques, lo que los convierte en uno de los ecosistemas más amenazados del planeta. La solución pasa por una catalogación, restauración y conservación permanente, para que la recuperación sea real y no momentánea, como podría ser el caso por fenómenos como las lluvias.

Doñana y l’Albufera muestran la fragilidad real

En Doñana, por ejemplo, las lluvias de finales de 2024 y 2025 trajeron aire fresco tras una dura década de sequía. Esta sequía llegó a secar completamente durante dos años consecutivos la laguna de Santa Olalla, teóricamente permanente. El censo aéreo de enero de 2025 superó las 178.000 aves, una cifra esperanzadora tras el mínimo histórico de 2024, y para enero de 2026 se esperan cerca de 270.000 ejemplares, aproximándose al promedio histórico (aún lejos de los 600.000 de los años 90).

Especies como el morito común alcanzaron récords con 12.000 parejas, aunque otras como la cerceta común o los gansos muestran descensos preocupantes que los científicos quieren estudiar en profundidad. Sin embargo, bajo la superficie la realidad es distinta. Con descensos del nivel freático acumulados de hasta diez metros, la recuperación de medio a un metro observada en 2025 es insuficiente para que el agua vuelva a brotar naturalmente. La dependencia de Doñana de la lluvia es hoy extrema.

Humedales como infraestructuras naturales de defensa climática

Los beneficios de los humedales bien gestionados frente al cambio climático o como reservorios de vida están más que probados.

En un contexto global donde la defensa medioambiental cobra importancia, los humedales emergen como infraestructuras eficaces, silenciosas y rentables para proteger a la sociedad frente a los grandes retos ambientales del siglo XXI, afirma Guillem. Los episodios extremos de 2024 y 2025, desde sequías prolongadas hasta la DANA que devastó Valencia, han puesto de manifiesto el valor estratégico de estas barreras naturales.

L’Albufera de Valencia contuvo la riada del 29 de octubre de 2024, actuando como regulador y mitigando su impacto. Su nivel subió un metro en once horas y su superficie inundada pasó de 41 km² a 70 km², frenando el torrente hacia el mar y protegiendo las poblaciones costeras.

Un humedal es una herramienta de defensa natural frente a la subida del nivel del mar, inundaciones y avenidas torrenciales, y también para combatir la sequía mediante la regulación y almacenamiento del agua. Guillem resume: «frente a los impactos más extremos del cambio climático».

Récords de vida cuando hay agua

En 2025, tras más de tres décadas defendiendo sobre el terreno el valor de los humedales, Global Nature presenta datos en su tercera Radiografía de Humedales. Este informe, elaborado junto a DATADISTA, se publicará a lo largo de febrero y profundiza en los datos de los humedales que han albergado más vida en 2025, así como en las actualizaciones al Inventario Nacional.

Se han añadido cinco nuevos humedales en Andalucía: las Lagunas de Bonanza (en estado muy alterado), Huerta de las Pilas (conservada), los Humedales de Cetina (conservada), Haza de la Torre (alterada) y la Laguna de Alberca (alterada). El mapa interactivo puede consultarse en este enlace.

Por ejemplo, en Las Tablas de Daimiel se registraron entre 1.350 y 1.400 parejas reproductoras de pato colorado, entre 500 y 550 de porrón común, y el mejor núcleo reproductor de España de malvasía cabeciblanca (74 polladas con 454 pollos).

Se documentó, además, la reproducción de flamencos en Ciudad Real, con 200 parejas que dieron lugar a unos 100 pollos. Incluso el lince ibérico visitó por primera vez el Parque Nacional.

Estos datos excepcionales se lograron con apenas 15,6 hm³ de agua (una cifra mínima que evidencia el enorme potencial de estos ecosistemas cuando reciben el agua que necesitan). Sin embargo, la «maldición de la lluvia» amenaza con paralizar las medidas estructurales.

En cuanto llueve, los humedales vuelven a caer en el olvido, a pesar de que la recuperación depende de mucho más que precipitaciones esporádicas.

Solo uno de cada cuatro humedales protegido

El Plan Estratégico de Humedales 2030 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aprobado en diciembre de 2022, establece como meta para 2026 que todas las comunidades autónomas incluyan sus humedales en el Inventario Nacional. Sin embargo, 22 años después de la creación del Inventario Español de Zonas Húmedas (IEZH), solo 10 comunidades autónomas han aportado sus datos.

A enero de 2026, este inventario está compuesto por un total de 920 conjuntos de humedales repartidos en 1.430 puntos, incluyendo la incorporación de cinco nuevos humedales mencionados anteriormente de Andalucía.

El 49% de los humedales incluidos en el inventario se encuentran en una situación desfavorable (alterada o muy alterada). Y 7 han desaparecido (0,8%). Solo el 13,1% puede considerarse en buen estado, según indica Eduardo de Miguel, director de Global Nature. «Sabemos que se está trabajando ya, pero necesitamos que 2026 sea el año en que completemos el inventario. No podemos proteger lo que no conocemos«, añade.

Inventario Nacional incompleto: el gran cuello de botella para restaurar los humed
FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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