¿El té matcha puede ser una alternativa para combatir los estornudos alérgicos? Un estudio

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) – El té matcha, una de las bebidas de moda entre los influencers, es un polvo verde brillante elaborado a partir de hojas de té verde cultivadas especialmente, secadas y molidas. Se utiliza tanto para preparar té como para aromatizar una amplia gama de productos. Ahora, un estudio en ratones sugiere que podría reducir la necesidad de estornudar en personas con alergias nasales.
Investigaciones previas han demostrado que este té contiene altos niveles de compuestos biológicamente activos, como antioxidantes y aminoácidos, y su uso se relaciona con diversos beneficios para la salud, como la mejora de la función cardíaca y cerebral y la reducción de la inflamación.
El profesor Osamu Kaminuma, del Instituto de Investigación de Biología y Medicina de la Radiación de la Universidad de Hiroshima (Japón), estaba particularmente interesado en los efectos del matcha en personas con rinitis alérgica, también conocida como fiebre del heno. «Estudios en humanos sugieren que el té verde puede aliviar la rinitis alérgica, pero no está claro cómo funciona», afirma Kaminuma.
Tres veces a la semana
En su estudio, publicado en la revista ‘npj Science of Food’, Kaminuma y sus colegas informan que a ratones diseñados para experimentar síntomas de fiebre del heno se les dio té matcha 2 o 3 veces por semana durante más de cinco semanas y una dosis adicional de té 30 minutos antes de ser expuestos a un alérgeno que desencadenaba sus síntomas de rinitis alérgica.
El equipo descubrió que los ratones estornudaban mucho menos de lo esperado con el tratamiento con matcha, pero quizás más interesante fue el hallazgo de que el matcha no parecía tener ningún efecto sobre las respuestas alérgicas dependientes de la inmunoglobulina E (IgE), los mastocitos y las células T.
Los anticuerpos IgE que se unen a los mastocitos son fundamentales en las reacciones alérgicas, desencadenando la liberación de histamina y otras sustancias químicas inflamatorias. Los mastocitos impulsan la fase inicial de la respuesta alérgica, mientras que los linfocitos T orquestan los procesos inmunitarios a largo plazo, incluida la producción de IgE.
El matcha oral redujo los estornudos sin alterar significativamente los principales marcadores inmunitarios. En cambio, suprimió considerablemente la activación neuronal del tronco encefálico relacionada con el reflejo del estornudo, explica Kaminuma.
El grupo analizó la actividad de un gen llamado c-Fos, que es un indicador de respuestas neurológicas y conductuales a un estímulo intenso, como la exposición a un alérgeno de la fiebre del heno, en el núcleo caudal del trigémino espinal ventral, la región cerebral implicada en el estornudo. Descubrieron que, cuando los ratones experimentaban fiebre del heno, la expresión del gen c-Fos aumentaba, pero el tratamiento con matcha reducían los niveles de expresión casi a la normalidad.
El siguiente paso es estudiar si estos efectos también se presentan en humanos. «El objetivo es una opción basada en alimentos y con respaldo científico que complemente el tratamiento estándar para los síntomas de la rinitis alérgica», afirmó Kaminuma.
