El tango como una herramienta de autoconocimiento y reflexión personal en la danza y vida diaria
La pareja Carlos Estigarribia (Buenos Aires, Argentina) y Marina Alcalde (Urdúliz, Vizcaya) imparten varias clases magistrales durante el III Festival Internacional de Tango ‘Tango con ñ’, en Logroño. EFE/Raquel Manzanares
Sergio Jiménez Foronda | Logroño (EFE).- Enseñar el tango como «un trabajo de introspección» es lo que han vivido este sábado en Logroño los asistentes al III Festival Internacional de Tango ‘Tango con ñ’, que se celebra estos días con la participación de unos 300 aficionados a este baile de seis países.
Esta dupla, reconocida como favorita del público en el Mundial de Tango 2023, está encargada de impartir varias clases magistrales durante el festival. Ambos enseñan el tango como un baile que ofrece «la posibilidad de hacer un trabajo de introspección y de reencontrarse con uno mismo para, luego, comunicarse con la persona a la que se abraza», ha explicado a EFE Marina Alcalde.
Durante estas clases se abordan temas como la musicalidad, el vals, el tango en abrazo cerrado y la técnica femenina y masculina. En el festival participan unas 300 personas procedentes de España, Francia, Italia, Portugal, Alemania y Argentina.
La conexión entre la pareja
Esta clase magistral se ha centrado en transmitir la importancia de la conexión entre la pareja que baila un tango abrazada, no solo entre sí, sino también con la música. «Este abrazo nos invita, de alguna forma, a reencontrarnos, primero, con nosotros mismos para entender todo lo que pasa por el cuerpo y poder, luego, conectar con la otra persona», ha afirmado Alcalde.
Bailar el tango contribuye a «ver las luces y las sombras de cada uno», ha señalado, y a reflexionar sobre desde dónde se empatiza con la pareja de baile, así como respecto a posibles «incomodidades» que se pueden producir. Este baile «abarca un montón de cosas, no solo desde un lugar técnico, sino desde un lugar más visceral», que es lo que «engancha realmente a la persona» que lo practica.
Acerca de qué recomendaría a quienes están interesados en el tango pero nunca se han atrevido a practicarlo, Alcalde ha invitado a que «se animen a probarlo porque la verdad es que da mucha satisfacción y es un mundo fascinante», como ha comprobado a lo largo de sus 22 años de práctica en este baile.
Un vicio sano
Por su parte, Estigarribia, bailarín de tango con 27 años de experiencia, ha destacado que este baile «es un vicio sano porque, una vez que entras a practicarlo, si te gusta, no te vas». Por eso, en sus clases no son partidarios de aportar mucha teoría, sino de ir a «lo práctico».
«Nosotros buscamos que la gente pueda reconocer en su propio cuerpo lo que queremos transmitirle y hacerle entender que el movimiento, sin música, no tiene mucho sentido», ha incidido. Además, ha resaltado que el tango se ejecuta a través de movimientos de baile, aunque «luego, se desarrolla en la música».
Estigarribia también ha subrayado que «el tango, en realidad, es un baile muy íntimo», por lo que es fundamental hacer entender a la gente que su importancia no se encuentra tanto en las piernas, sino en el abrazo. «Ahí es donde nace la comunicación entre dos personas», ha enfatizado.
El programa de este festival, que se desarrolla entre el 19 y el 22 de marzo, incluye varias sesiones de milongas -baile social-, algunas de ellas en espacios singulares como la plaza del Mercado de San Blas de Logroño. Además, se llevan a cabo charlas, clases magistrales y exhibiciones, todo ello con el objetivo de promocionar, visibilizar y difundir la importancia del tango.
