El Real Madrid continúa su dominio en el Palau, mostrando su superioridad en cada partido
BARCELONA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) – El Real Madrid ha ganado este viernes al Barça (92-101) en el duelo de la novena jornada de la fase regular de la Euroliga, disputado en un Palau Blaugrana donde los blancos volvieron a brillar, sumando su noveno triunfo consecutivo en los últimos clásicos, destacando la actuación de Trey Lyles y un acierto exterior que desvaneció las esperanzas de un Barça que dependió excesivamente de sus veteranos, quienes no lograron mantener el ritmo del partido.
Con esta nueva victoria del Real Madrid, ahora bajo la dirección de Sergio Scariolo, quien regresó al Palau tras 23 años, los blancos igualan al Barça en la tabla con un balance de 5-4 y continúan mejorando en esta competición. Además, lo hicieron con un triunfo notable, marcando un hito gracias a un gran acierto ofensivo y mostrando un juego vertiginoso que fue inaguantable para un Barça aún en proceso de construcción.
Aunque la buena noticia en los prolegómenos fue la recuperación de Tornike Shengelia, quien fue titular, y de Nico Laprovittola, Edy Tavares también formó parte del Real Madrid a pesar de haber sido duda antes del encuentro, equilibrando así las expectativas previas. En la pista, el Real Madrid demostró una superioridad notable al alcanzar una ventaja máxima de 18 puntos (69-87) y superar los 100 puntos en la casa de su eterno rival.
La escueta pero ruidosa afición blanca se hizo notar en el Palau Blaugrana, el cual estalló al ver que su equipo intentaba realizar lo posible para recuperar terreno, incluso después de un parcial de 7-0 que recortó la diferencia a 9 puntos en el último período. Sin embargo, no era una noche mágica de remontadas, sino una noche de reivindicación blanca, mostrando a la Euroliga que los dirigidos por Scariolo estaban recuperando su forma.
El partido comenzó complicado para los de Joan Peñarroya, quienes observaron cómo el Madrid tomaba ventaja desde el salto inicial. ‘Facu’ Campazzo, en un papel tanto de director como de ejecutor, abrió el marcador con un triple sobre la bocina y poco después repitió desde la misma esquina. Trey Lyles, quien terminó el encuentro con 29 puntos, castigó desde el perímetro, mientras que Edy Tavares, recién recuperado, dominó también en la pintura.
El Barça, errático en sus tiros y con problemas defensivos, se sostenía con el aporte de los veteranos Jan Vesely y Tornike Shengelia, sin embargo, un triple a distancia de Chuma Okeke a la bocina cerró el primer cuarto con un doloroso 24-34, dejando la sensación de que el Real Madrid jugaba a otro ritmo. En el segundo cuarto, los blaugranas intentaron ajustar su juego y Peñarroya movió el banquillo, introduciendo a Nico Laprovittola para buscar más orden y Kevin Punter comenzó a mostrar su talento ofensivo, mientras que Will Clyburn activó su versión más física. Aun así, el equipo de Scariolo continuó castigando con un acierto impresionante: Hezonja alcanzó los 15 puntos al descanso y Lyles añadió otro triple, estableciendo la máxima diferencia de 16 puntos (28-44). A pesar de ello, el Barça mostró orgullo y logró un parcial de 24-24 en este segundo cuarto, con Clyburn y Vesely evitando el naufragio y cerrando la primera mitad con un 48-58.
El tercer cuarto fue una continuación del recital blanco. Lyles y Hezonja continuaron dañando al rival desde el exterior, y cuando el Barça amenazó con acercarse (55-68 tras un triple de Punter), un nuevo arrebato del Madrid, con un brillante Campazzo y una falta antideportiva a Tomas Satoransky que desquició al Palau, amplió nuevamente la distancia hasta los +18 (69-87) tras un triple de Théo Maledon sobre la bocina, ante un público que comenzaba a perder la paciencia.
El último periodo fue un intento de reacción más anímico que efectivo por parte del Barça, con Kevin Punter (23 puntos, 4/5 en triples) al frente de un 7-0 que generó esperanzas, apoyado por un Clyburn que aportó energía. Sin embargo, el Real Madrid, con su experiencia, manejó el marcador con tranquilidad. Campazzo, que terminó con 15 puntos y 5 asistencias, volvió a clavar un triple letal a falta de menos de dos minutos (83-97), enterrando cualquier opción local. Clyburn y Shengelia fueron de lo poco rescatable en un Barça que sigue sin encontrar la regularidad.
El cierre del partido fue amargo, entre pañuelos, pitos y gritos de ‘Cubells dimisión’ en la grada, en una noche que recordó a muchas otras. Scariolo celebró con sus jugadores un triunfo con sabor especial en su regreso al Palau, donde el Madrid volvió a demostrar su superioridad. El Barça, que suma su cuarta derrota en la Euroliga, continúa buscando su rumbo, mientras que el Madrid se consolida, por novena vez consecutiva, como su peor pesadilla.
FICHA TÉCNICA
RESULTADO: Barça 92 – Real Madrid 101 (48-58, al descanso).
EQUIPOS
BARÇA: Satoransky (7), Punter (19), Clyburn (19), Shengelia (13) y Vesely (15) —quinteto inicial—; Cale (2), Brizuela (3), Hernangómez (3), Fall (-), Laprovittola (10) y Parra (2).
REAL MADRID: Campazzo (15), Abalde (2), Deck (4), Lyles (29) y Tavares (7) —quinteto inicial—; Okeke (3), Hezonja (15), Maledon (12), Garuba (5), Llull (-), Feliz (9) y Len (-).
PARCIALES
24-34, 24-24, 21-27 y 23-16.
ÁRBITROS
Radovic, Sukys y Konstantinovs. Eliminaron a Satoransky en el Barça.
PABELLÓN
Palau Blaugrana, 7.294 espectadores.
