El enfoque de paz y seguridad en Colombia ha fallado, según Ariel Ávila, analista de EFE en

El enfoque de paz y seguridad en Colombia ha fallado, según Ariel Ávila, analista de EFE en

Fracaso de la Política de Seguridad en Colombia

Bogotá (EFE).- Los ataques recientes contra un helicóptero de la Policía y una base aérea en Colombia, que dejaron al menos 20 muertos y más de 70 heridos, reflejan el fracaso de la política de seguridad del presidente Gustavo Petro, según el senador Ariel Ávila, experto en el conflicto armado del país. “Yo creo que la política de paz ha fracasado, pero el problema no es la política de paz, es la política de seguridad que también está fracasando”, afirmó Ávila en una entrevista.

El senador del partido Alianza Verde destacó el deterioro del orden público en Colombia, recordando que el pasado jueves se produjo un ataque contra un helicóptero de la Policía en Amalfi, Antioquia, que dejó 13 uniformados muertos y cuatro heridos, y otro contra la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez en Cali, donde murieron siete personas y 75 resultaron heridas.

“Hay un problema sustancial en la política de seguridad, hay una parálisis en las Fuerzas Militares, hay una crisis presupuestal en las Fuerzas Militares y hay un problema de personal en las Fuerzas Militares… el problema está ahí”, manifestó Ávila.

Retrocesos en seguridad desde hace años

Ávila, autor de varios libros sobre el conflicto colombiano, considera que, a pesar de los problemas operacionales de las Fuerzas Armadas y la Policía, “no estamos como en los años 90 o principios de los 2000”, las épocas más críticas de la guerrilla contra grupos armados y narcotraficantes, aunque reconoce que se han presentado retrocesos y “estamos más mal que hace diez años”.

El experto prevé que el país enfrentará “unos ocho meses o un año muy difícil en materia de seguridad. No va a ser peor de lo que estamos ahorita, pero tampoco va a ser mejor”, refiriéndose al mandato presidencial de Petro.

Ante el panorama de orden público, Ávila indicó que “no hay salidas milagrosas”, pero sí se pueden implementar acciones como “reconstruir la brigada de inteligencia del Ejército, reformar el plan de vigilancia policial por cuadrantes” e incrementar la fuerza pública “en unas 10.000 o 20.000 personas”.

Asimismo, destacó la necesidad de crear nuevamente las Fuerzas de Tarea contra organizaciones criminales no territoriales, mencionando que algunas de estas unidades especializadas, conocidas como Fuerzas de Tarea Conjuntas, fueron eliminadas el año pasado.

Los problemas de la ‘paz total’

Ávila también reconoció el “fracaso” de la política de ‘paz total’ que Petro implementó para negociar con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Estado Mayor Central (EMC) y la Segunda Marquetalia, disidencias de las FARC, así como llevar al sometimiento jurídico al Clan del Golfo y otros grupos paramilitares.

“Podemos tener una política de paz que fracasó porque estamos en un proceso de expansión de las organizaciones criminales, fracasó por muchas razones, pero el problema no es tanto el fracaso de la política de paz sino de la política de seguridad”, subrayó el senador.

El senador explicó la expansión de los grupos criminales con la frase: “Se juntó el hambre con las ganas de comer”. Reconoció que el gobierno careció de un método en las negociaciones de paz, al firmar acuerdos de cese al fuego sin protocolos adecuados, lo que consideró un error. Además, mencionó la bonanza “en el mercado criminal”, que se benefició de actividades como la minería ilegal, el narcotráfico y el tráfico de migrantes.

La expansión criminal dificulta las negociaciones de paz

“El precio del oro pasó de 1.200 dólares la onza a 3.000 dólares; el precio de la droga volvió a repuntar y con las restricciones migratorias de Estados Unidos, ahora un migrante tiene que pagar más para cruzar la frontera”, explicó Ávila.

“Hay una explosión de economías ilegales, hay dinero ilegal por todos lados, entonces ningún grupo está interesado en dialogar. Y a eso se suma un proceso de fragmentación criminal en el que Colombia se encuentra con guerras internas entre unas y otros”, afirmó.

Según sus datos, al final del Gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018), que firmó la paz con las FARC en 2016, las disidencias estaban en 56 municipios; al finalizar el mandato de Iván Duque (2018-2022), llegaron a 123 y hoy están alrededor de 180 municipios.

El ELN pasó de 99 municipios con Santos a 163 con Duque “y hoy está en 220”, mientras que el Clan del Golfo, “que es el grupo que más ha crecido”, se encuentra “en casi 300 municipios” de los 1.104 que tiene Colombia.

“Hubo un problema de método del Gobierno y problemas de la dinámica criminal que hicieron imposible que se avanzara hacia la paz. Esa es la vida real de esto”, concluyó Ávila.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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