Día Internacional del Aire Limpio 2025: nuestra responsabilidad por un ambiente saludable y libre
La calidad del aire que respiramos es fundamental para mantener nuestra salud y bienestar. El aire limpio y puro influye directamente en el funcionamiento de nuestro organismo, ya que es el medio a través del cual inhalamos oxígeno, esencial para la vida. Cuando el aire está contaminado, puede contener partículas tóxicas, gases nocivos y microorganismos que afectan nuestro sistema respiratorio y general.
Teniendo en cuenta esto, tenemos derecho a respirar un aire que no esté contaminado. Es importante recordar esta máxima, especialmente porque se celebrará el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul 2025 este próximo domingo. Una fecha clave para resaltar la necesidad de implementar la nueva directiva europea de calidad del aire, según apuntan los ecologistas.
El aire que respiramos: un derecho
Ecologistas subrayan la necesidad de transponer sin demora la nueva directiva europea de calidad del aire, aprobada por el Parlamento Europeo en octubre de 2024. Esta normativa actualiza los límites legales para los principales contaminantes atmosféricos, acercándolos a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los aspectos destacados de la nueva normativa europea son:
- Establecimiento de límites más estrictos para partículas en suspensión.
- Regulación del ozono troposférico y los niveles permitidos de dióxido de nitrógeno.
- Mejoras en la monitorización de la calidad del aire.
- Obligaciones para los países miembros en cuanto a la reducción de las emisiones contaminantes.
La implementación de estas medidas es fundamental, no solo para mejorar la calidad del aire que respiramos, sino también para proteger nuestra salud y la del planeta. Una atmósfera más limpia es un paso esencial hacia un futuro más saludable y sostenible.
