Control del coipú en Girona para detener la proliferación de esta especie invasora

Control del Coipú en Girona

La Sorellona, asociación creada en 2013 compuesta por ambientólogos, biólogos y profesionales de la gestión del medio natural, impulsa una actuación para controlar el coipú, una especie invasora que ha comenzado a afectar los ecosistemas de Girona. Este esfuerzo se desarrolla en el marco del proyecto ‘Ulls al Riu’, financiado por la Generalitat de Cataluña.

Su director, Quim Pou, ha explicado que cada año se llevan a cabo entre tres y seis campañas de control de coipús en Girona y alrededores, que representan entre diez y veinte días de trabajo.

Una especie invasora llegada desde Sudamérica

La presencia del coipú altera el equilibrio de los ecosistemas acuáticos, ya que se alimenta de vegetación ribereña y cultivos, degrada las orillas de ríos y canales y compite con especies autóctonas por el hábitat y los recursos.

El coipú, un roedor originario de Sudamérica conocido por su piel de gran calidad, llegó a esta zona hace una década desde Francia por la cuenca del río Muga. Pou sostiene que “el objetivo de estas actuaciones es intentar frenar su expansión porque, como la mayoría de exóticas invasoras, ha llegado para quedarse”.

En Girona, los técnicos colocan jaulas homologadas con señuelos en su interior para capturar el mayor número posible de ejemplares, que oscila entre 100 y 150 cada año; aunque en 2024 los números superaron los 200.

Impacto del coipú en los ecosistemas fluviales

Quim Pou señala que el coipú es “una especie muy visible y de rápida extensión”, pero también enfatiza que es “solo una de las muchísimas invasoras que hay”, citando que las carpas causan mucho más daño a la biodiversidad del río.

Inicialmente, el coipú se localizó en algunas comarcas gerundenses, pero su rápida expansión llevó a que se comenzara a gestionar su presencia en ríos y humedales, implementando un sistema específico de detección y captura.

Para frenar este crecimiento y reducir en un 70 % la presencia de la especie en Girona, la Generalitat puso en marcha en 2023 un plan de choque.

Según el Departamento de Territorio, “este 2026 su distribución se mantiene estable” respecto a los últimos años, sin una expansión significativa en nuevas zonas, aunque se detectan puntualmente ejemplares aislados a los que se actúa de forma inmediata.

En conjunto, el control del coipú en Girona representa una acción necesaria para preservar los ecosistemas acuáticos y agrícolas del territorio. Frenar la expansión de esta especie invasora es esencial para proteger la biodiversidad, garantizar el equilibrio ambiental y reducir los costes económicos derivados de los daños que provoca.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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