Algunos suplementos y fármacos para tratar la artrosis carecen de respaldo científico y son

La glucosamina y la condroitina: ¿son efectivas para el cartílago?

Los suplementos alimenticios para las articulaciones suelen contener como principales ingredientes glucosamina y condroitina. Se trata de dos sustancias que nuestro organismo sintetiza de forma natural y utiliza para la formación del cartílago articular. La idea básica que sustenta la toma de estos complementos es que proporcionar al cuerpo los componentes fundamentales del cartílago puede mantener las articulaciones sanas, estimular la formación de nuevo cartílago, ayudar a reparar lesiones o al menos prevenir el desgaste y ralentizar la degeneración relacionada con la edad y la artrosis. Sin decirlo explícitamente, los complementos se promocionan a sí mismos para estos fines.

Comercialización y eficacia

La glucosamina y la condroitina se comercializan tanto en complementos alimenticios de venta en herbolarios, parafarmacia y supermercados como en medicamentos:

  1. En los complementos, estas dos sustancias se combinan en diferentes dosis y con otras sustancias como extractos botánicos, vitamina C, magnesio, colágeno, ácido hialurónico o metilsulfonilmetano (MSM). En el etiquetado de algunos complementos, se dice, sugiere o insinúa que son útiles para la salud y la movilidad de las articulaciones.
  2. En los medicamentos, estas sustancias están presentes en dosis más altas y de forma aislada, es decir, no se combinan con multitud de otras sustancias como sí sucede en los complementos. Glucosamina Normon EFG, Glucosamina Cinfa EFG, Cartisorb, Acenam, Glufan, son algunos de los fármacos que hay a base de glucosamina. Y con condroitina, tenemos Condroitina Sulfato Rovi, Condrosulf, Condrosan, etc. En España solo hay una marca, Droglican, que combina ambos principios activos. Estos medicamentos solo se venden con receta médica y cuentan con financiación del sistema público de salud. En el prospecto se indica que solo sirven para el alivio de los síntomas de la artrosis de rodilla leve o moderada, sin ninguna referencia a la restauración del cartílago o la función articular.

No nos andemos con rodeos: según la evidencia disponible en la literatura científica, tomar glucosamina o condroitina no parece ser eficaz en caso de artrosis de rodillas. Y esto aplica tanto a los complementos como a los medicamentos. Las promesas más o menos explícitas de estos productos chocan con los resultados inconsistentes de los ensayos clínicos y las recomendaciones en contra de la mayoría de guías de práctica clínica.

Los estudios científicos

Estos principios activos están en el mercado desde hace muchos años. Se han realizado muchos estudios para probar su eficacia y seguridad, solos o combinados, a las llamadas dosis farmacológicas, equivalentes a 1.500 mg de sulfato de glucosamina y 800-1.200 mg de sulfato de condroitina al día durante meses o años.

Los ensayos clínicos realizados en los últimos 20 años han demostrado en algunos casos un efecto modesto y en otros nulo sobre el dolor, la función articular y la progresión de la artrosis. Esta inconsistencia en los hallazgos de los estudios se debe a que los estudios más favorables suelen ser más antiguos, más pequeños, de menor duración, de menor calidad metodológica y financiados por la industria farmacéutica.

Por el contrario, los estudios más recientes, más grandes, de mayor duración, mejor calidad metodológica y no relacionados con la industria no encuentran ninguna diferencia real entre tomar glucosamina y/o condroitina y un placebo.

Las guías de práctica clínica de artrosis

Las directrices científico-sanitarias de un amplio número de sociedades médicas y entidades sanitarias se muestran en contra del uso de la glucosamina y la condroitina para el tratamiento de la artrosis:

  1. El Colegio Americano de Reumatología y Fundación para la artritis desaconseja encarecidamente la suplementación con glucosamina y condroitina para la artrosis de rodillas, caderas y manos.
  2. La Sociedad Internacional de Investigación de la Artrosis desaconseja el uso de glucosamina y/o condroitina para el tratamiento de la artrosis.
  3. La Alianza Europea de Asociaciones de Reumatología (EULAR) en una revisión de la evidencia científica publicada en 2022 establecía que la eficacia de la glucosamina y condroitina es generalmente escasa y, por tanto, clínicamente irrelevante.
  4. El Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención Sanitaria (NICE) de Reino Unido, en su guía para el manejo de la artrosis, recomienda en contra del uso de la glucosamina.
  5. La Academia Americana de Cirugía Ortopédica (AAOS), una de las más benévolas en su dictamen, en su guía sobre manejo de artrosis de rodilla establece que la evidencia sobre la glucosamina y/o condroitina para mejorar el dolor y la funcionalidad de la articulación es inconsistente y limitada y que se necesita más investigación para aclarar este punto.

¿Por qué no reparan el cartílago estos complementos?

En investigación médica es muy habitual que los estudios preclínicos, es decir, los que se hacen in vitro sobre muestras celulares o tejidos y los que se hacen in vivo sobre modelos animales ofrezcan resultados positivos que luego no se ven reflejados en los seres humanos.

Eso es lo que ha sucedido con la condroitina y la glucosamina, aunque los primeros estudios in vitro e in vivo apuntaban que estas dos sustancias podrían estimular la producción de componentes del cartílago, estudios clínicos posteriores realizados en seres humanos concluían que, en el mejor de los casos, la ingesta prolongada de estas dos sustancias solo producía una reducción mínima y cuestionable en la progresión de la artrosis en la rodilla.

MSM, ácido hialurónico, colágeno y otras sustancias

Además de la glucosamina y la condroitina, los complementos suelen llevar otras sustancias como el metilsulfonilmetano (MSM), el colágeno, el ácido hialurónico y la vitamina C. Su eficacia para el tratamiento de la artrosis no está demostrada.

  1. El MSM es un producto sintético que se supone aporta aminoácidos azufrados para la formación de tejidos conectivos. Estudios preclínicos sugieren que el MSM tendría efectos antiinflamatorios, analgésicos y antioxidantes, no demostrados claramente mediante ensayos clínicos sólidos.
  2. El colágeno es la proteína más abundante del organismo y está naturalmente presente en múltiples partes del cuerpo, entre ellas en el cartílago. Es esencial para darle estructura, resistencia y flexibilidad. Al ser una proteína exclusivamente de origen animal, el que se añade a los complementos proviene de ganado vacuno, porcino, avícola o tiburón. En los complementos alimenticios para las articulaciones, el colágeno puede aparecer de dos modos:
    1. Colágeno hidrolizado o péptidos de colágeno, que significa que la proteína es procesada para dividirla en partes más pequeñas y simples que facilitan su absorción. La idea es que el colágeno de estos complementos actúa como fuente
      FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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