Alemania propone cubrir lagos con paneles solares como solución para impulsar las energías

Innovación en energía solar: La planta fotovoltaica flotante de Alemania

En un avance significativo hacia la energía sostenible, se ha inaugurado en Alemania la primera planta solar flotante con paneles verticales, una innovación que promete revolucionar la producción de energía solar. Este proyecto, desarrollado por SINN Power, se plantea como una respuesta eficiente a la creciente demanda de energía y a la escasez de terrenos adecuados para instalaciones fotovoltaicas.

Inauguración de la planta solar flotante con paneles verticales | Vídeo: EnergyWabs

¿Por qué los paneles están de pie y no tumbados?

Lo más llamativo del proyecto no es solo que flote, sino que los módulos estén dispuestos en posición vertical. Esta geometría, combinada con módulos bifaciales, permite generar más energía a primera hora de la mañana y al final de la tarde, momentos en los que la red y muchas empresas requieren más potencia. Este diseño se adapta mejor a los picos de consumo y maximiza la producción, evitando depender en exceso del mediodía. Así, el lago solar puede sincronizarse con el ritmo de la jornada laboral.

Para asegurar que la instalación no se desplace con el viento, la tecnología Skipp-Float utiliza una quilla que se hunde aproximadamente 1,6 metros bajo la superficie, junto con un sistema de cables que permite que los paneles flexionen ligeramente ante ráfagas de viento y luego regresen a su posición original gracias a contrapesos, similar al funcionamiento de un velero.

¿Cubrir un lago de paneles y decir que es ecológico?

Una de las interrogantes naturales respecto al medio ambiente es el impacto sobre el ecosistema del lago al introducir estructuras artificiales. Esta instalación ha sido diseñada para permitir el paso de luz y oxígeno, manteniendo espacio entre filas, lo que resulta en una ocupación limitada de la superficie del agua.

Las primeras observaciones realizadas por SINN Power y los datos recogidos por una red de boyas indican que la calidad del agua se mantiene estable e incluso mejora en algunos aspectos, en parte debido a la reducción de algas generada por la sombra parcial de los paneles. Además, se han reportado avistamientos de aves acuáticas utilizando los flotadores como zonas de descanso y anidación, así como bancos de peces que se concentran alrededor de los contrapesos sumergidos, que ofrecen nuevos recursos alimentarios.

Sin embargo, los expertos advierten que se necesitará un seguimiento durante varios años para garantizar que los impactos sean realmente neutros o positivos. La buena noticia es que ya existe una planta piloto con tecnología similar en Baden-Baden, funcionando desde hace más de 18 meses con un rendimiento estable.

Una respuesta a la falta de espacio para renovables

El contexto de este lago fotovoltaico aborda un problema muy concreto: Europa debe instalar miles de megavatios solares para cumplir con sus objetivos climáticos, pero el uso de suelo agrícola y bosques genera conflictos al considerar grandes plantas en tierra firme. Por eso, es fundamental explorar el potencial de balsas mineras, canteras inundadas o estanques de depuración.

A nivel global, los estudios sobre energía solar flotante sugieren que si se cubriera solo el 10 % de más de 6.600 grandes masas de agua adecuadas, la capacidad técnica podría superar los 4.000 GW. Esto revela un enorme potencial en superficies acuáticas, mucho más de lo que comúnmente se considera al pensar en “placas en el campo”.

De los lagos al mar y lo que esto puede significar para la transición energética

La tecnología Skipp-Float está pensada para cualquier masa de agua artificial que mantenga al menos 1,6 metros de profundidad durante todo el año, incluyendo graveras, puertos o embalses industriales, y cumple en gran medida con los requisitos técnicos para operar en mar abierto.

Si estos diseños pueden demostrar su robustez ante tormentas y su rentabilidad a largo plazo, se abrirían nuevas oportunidades para empresas que actualmente dependen casi por completo de la red eléctrica. Por ejemplo, una gravera bávara ha logrado reducir en un 70 % su demanda de electricidad externa. Otras industrias en Alemania y en países con embalses y balsas de riego, como España, podrían beneficiarse de soluciones similares, aliviando así la presión sobre el suelo y acelerando la integración de energías renovables.

Como resumió el director de SINN Power, Philipp Sinn, al presentar la planta, se trata de un sistema fotovoltaico que produce electricidad precisamente cuando muchas centrales convencionales están inactivas, y lo hace sin competir con el uso del suelo. En el contexto actual de descarbonización, esto representa un avance notable.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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