adaptaciones en la agricultura española: menor cultivo de algodón y aumento de olivar y hortalizas
En la última década, la superficie agrícola en España ha experimentado transformaciones significativas. Según datos de la Esyrce, de las 11,12 millones de hectáreas de tierra arable, 5,42 millones albergan cultivos leñosos como olivar, viñedo, frutales y cítricos, mientras que el resto corresponde a huertos familiares y otros usos.
Al realizar una comparativa entre las cifras registradas en 2015 y 2025, se observa que la superficie dedicada al olivar ha aumentado un 5 %, alcanzando las 2,87 millones de hectáreas, a la vez que la del viñedo ha disminuido un 5,1 %, totalizando 905.099 hectáreas. Por otro lado, los cultivos leñosos como los frutales han incrementado su superficie en un 6,2 % en la última década, mientras que los cítricos han caído un 1,6 % (298.929 hectáreas). Paradójicamente, el tomate para industria ha disminuido un 12,5 %, mientras que el cultivo tradicional de hortalizas ha crecido un 17,2 % (14.530 hectáreas).
Sequías, calor y rentabilidad: las fuerzas que empujan el cambio
El clima ha jugado un papel crucial en los cambios recientes. En este contexto, los mayores aumentos porcentuales corresponden a la lechuga, que ha incrementado su extensión en un 70,9 % en la última década (7.554 hectáreas), el brócoli (9.900 hectáreas, +38,3 %), los guisantes verdes (9.900 hectáreas, +32,6 %), la fresa y el fresón (12.614 hectáreas, +30,3 %), y los garbanzos (57.439 hectáreas, +26,7 %).
En contraste, entre los cultivos industriales, el descenso más pronunciado se ha registrado en el cultivo de algodón, que ha caído un 24,8 %. Otros cultivos como la remolacha azucarera y el tabaco también han visto descensos significativos del 17,4 % y 15,0 %, respectivamente. Sin embargo, el cártamo, una oleaginosa similar al girasol, ha aumentado su área cultivada en un 60,1 %, alcanzando las 22.213 hectáreas.
Los cereales retroceden mientras las hortalizas ganan protagonismo
En la actualidad, España cuenta con 5,74 millones de hectáreas de cereales en grano, lo que representa un descenso del 4,7 % en comparación con hace diez años. Se ha notado una caída significativa en la cebada de seis carreras (98.017 hectáreas, -43,5 %) y en el trigo duro (283.915 hectáreas, -25,4 %), mientras que el trigo blando se mantiene con 1,70 millones de hectáreas cultivadas.
El cereal más cultivado sigue siendo la cebada de dos carreras, que dispone de 2,31 millones de hectáreas a pesar de una reducción del 6,1 % en su superficie. En contraste, el arroz ha ganado un 6,5 % de extensión en los últimos diez años (100.335 hectáreas), mientras que el maíz ha disminuido un 10 % (299.072 hectáreas). Sin embargo, el cultivo de avena ha aumentado un 6,3 % (456.186 hectáreas) y el de centeno ha caído un 10,6 % (100.335 hectáreas).
Finalmente, la encuesta indica que la superficie forestal española se sitúa en 19,54 millones de hectáreas, sumando además 8,42 millones de hectáreas de prados y pastos. Estos cambios reflejan cómo las condiciones climáticas y la demanda del mercado están moldeando la agricultura en España.
