Nueva terapia celular KIR-CAR muestra seguridad y primeras señales de eficacia en cáncer de ovario

MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) – Un nuevo tipo de terapia con células T CAR, denominada KIR-CAR, ha demostrado ser segura, con una eficacia creciente a medida que aumentaban las dosis del tratamiento experimental en nueve pacientes con cáncer de ovario avanzado, mesotelioma o colangiocarcinoma (cáncer de las vías biliares), según un informe preliminar de un ensayo clínico de fase I de escalada de dosis en curso de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos).
Estos hallazgos representan los primeros datos clínicos de esta terapia KIR-CAR, que utiliza receptores similares a las células asesinas naturales (NK) para superar el agotamiento de las células T y limitar los efectos secundarios. El doctor Janos L. Tanyi, investigador principal del ensayo clínico multicéntrico STAR-101 y profesor asociado de Obstetricia y Ginecología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, compartió los resultados en una sesión plenaria sobre ensayos clínicos en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR).
Resultados prometedores en la terapia KIR-CAR
«Esto es emocionante porque estamos viendo buenas señales de eficacia, incluso a dosis bajas, y una toxicidad limitada en tipos de cáncer que nunca han tenido una terapia celular aprobada», destaca Tanyi. «A medida que continuamos reclutando pacientes y aumentando la dosis, esperamos ver que los tumores de más pacientes respondan a la terapia y que las células T persistan y duren más tiempo, todo ello con menos efectos secundarios que la terapia convencional con células T CAR», añade.
Como señala Carl June, pionero de la terapia con células T CAR de la Universidad de Pensilvania y profesor de Inmunoterapia, investigadores de todo el mundo están trabajando para avanzar en las terapias celulares, que transformaron el tratamiento de muchos cánceres de la sangre, hacia el ámbito de los tumores sólidos.
Características del KIR-CAR y su mecanismo de acción
El KIR-CAR utilizado en este estudio, SynKIR-110, es el primero de su tipo en avanzar a ensayos clínicos. Su diseño, basado en receptores de células NK, es un modelo de «cadena múltiple», que difiere del enfoque de «cadena única» de las células T CAR tradicionales. En el nuevo modelo de cadena múltiple, las funciones de unión al antígeno y de estimulación se llevan a cabo en cadenas separadas.
Una cadena dirige a la célula T para que reconozca el objetivo en la superficie de la célula cancerosa, mientras que la otra desencadena el ataque una vez que se encuentra el objetivo. Esto permite que la célula T descanse cuando no está atacando un tumor, en lugar de estar constantemente en un estado activo. Cuando se encuentra un antígeno tumoral, las dos cadenas se unen, activando la célula T para atacar el cáncer.
«El diseño KIR-CAR proporciona un mecanismo natural de activación y desactivación, lo que ayuda a evitar el problema del agotamiento de las células T», explica Tanyi. «El CAR se activa cuando encuentra su objetivo, lo elimina y luego descansa, en lugar de consumir energía constantemente. Al no estar continuamente activado, también limita los efectos adversos relacionados con el sistema inmunitario derivados de la interacción de las células T CAR con las células sanas».
Desarrollo y aplicación del SynKIR-110
SynKIR-110 fue desarrollado por el patrocinador del ensayo clínico, Verismo Therapeutics, una empresa derivada de Penn fundada por varios miembros actuales y antiguos del profesorado de Penn y del Centro de Inmunoterapias Celulares de Penn. SynKIR-110 actúa sobre la mesotelina, un objetivo elegido por su amplia expresión en diversos tumores sólidos y su escasa o nula expresión en células normales.
El ensayo clínico incluyó pacientes con varios tipos de cáncer que expresan mesotelina, como cáncer de ovario avanzado, mesotelioma o colangiocarcinoma. Estos cánceres suelen ser agresivos o poco frecuentes, con opciones de tratamiento eficaces limitadas, especialmente si el cáncer reaparece tras el tratamiento inicial. Por ejemplo, aproximadamente el 70% de los cánceres de ovario recidivan tras el tratamiento estándar, que puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Participación de los pacientes y respuesta al tratamiento
Para poder participar en el estudio, los pacientes debían haber recibido al menos un tratamiento estándar previo y haber sufrido una recaída. Los nueve pacientes incluidos en este informe habían recibido, en promedio, cuatro líneas de tratamiento diferentes antes de su inclusión en el estudio.
Como estudio de escalada de dosis de fase I, los objetivos primarios fueron la seguridad y la determinación de la dosis máxima tolerada, aumentando la dosis después de tratar a tres pacientes en cada una de las tres primeras cohortes. El tratamiento fue seguro, sin toxicidades limitantes de la dosis. Tres pacientes (33%) experimentaron síndrome de liberación de citoquinas (SLC) de grado leve, un efecto secundario conocido y manejable de la terapia con células T CAR. No se registraron casos de síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (SCAI), otro efecto secundario conocido de la terapia con células T CAR.
Se observó una estabilización de la enfermedad de hasta el 44% en cuatro pacientes, y un paciente en la cohorte de dosis más alta experimentó una respuesta parcial que aún continúa. Las muestras de sangre tomadas de los pacientes después del tratamiento también indicaron que la expansión máxima de la proliferación de células T CAR aumentó con cada nivel de dosis.
