Verstappen triunfa en Catar, McLaren comete un error y Sainz logra el podio
El Mundial llegará abierto a la última cita en Abu Dabi tras el cuarto puesto de Norris
MADRID, 30 (EUROPA PRESS)
El piloto neerlandés Max Verstappen (Red Bull) se adjudicó el Gran Premio de Catar este domingo por delante de Oscar Piastri, quien también llegará con opciones de ser campeón a la última cita del Mundial, dentro de una semana en Abu Dabi, tras el cuarto puesto de Lando Norris debido a una mala estrategia de McLaren. Por su parte, el español Carlos Sainz (Williams) finalizó tercero.
El mejor equipo del Mundial, campeón de Constructores, decidió de manera incomprensible no entrar a ‘boxes’ con un coche de seguridad temprano y tuvo que pagar esa parada extra en las últimas vueltas. A pesar de ser el mejor coche, el ritmo no fue suficiente para mantenerse adelante y Norris perdió su primera oportunidad matemática de ser campeón del mundo.
El británico mantiene el liderato con 408 puntos, mientras que Verstappen es segundo con 396 y Piastri, tercero con 392. Sainz, quien logró su segundo podio de la temporada en un espectáculo igual de espectacular que el de Bakú, peleó con los McLaren, sin noticias de los Ferrari y aguantando la presión del Mercedes de Kimi Antonelli, que cedió posición a Norris en la última vuelta.
La penúltima cita no tuvo los fuegos artificiales esperados en la salida ni un roce en una primera curva limpia. Piastri guardó la pole y Norris, con la calculadora en mano, no ofreció oposición a la buena salida de Verstappen, quien se puso segundo. Por detrás, los españoles Sainz y Alonso también comenzaron ganando posiciones, situándose en quinto y sexto lugar.
Por momentos, como en la Sprint del sábado, la carrera formó un trenecito sin grandes distancias, lo que dificultó los adelantamientos, hasta que a las siete vueltas Nico Hülkenberg (Sauber) tropezó con Pierre Gasly (Alpine), provocando un coche de seguridad. En este momento, lo lógico habría sido entrar en ‘boxes’ y aprovechar la parada, especialmente teniendo en cuenta que Pirelli solo permitía 25 vueltas con cada juego de neumáticos.
Sin embargo, los McLaren decidieron no parar. Piastri y Norris apretaron al máximo intentando abrir hueco para no perder muchas posiciones con la parada obligada antes que sus perseguidores, cruzando los dedos para no volver a la pista con mucho tráfico o que hubiera otro coche de seguridad. Verstappen controló las diferencias, a pesar de que los McLaren habían sido más rápidos durante toda la semana en Lusail.
Sainz, que ganó posición en su parada a las siete vueltas, defendió la cuarta plaza y se metió en la lucha por el podio tras la parada obligada de los McLaren. En la vuelta 25, Piastri y Norris pararon, saliendo ambos justo delante de Alonso, y en la 32 el resto hizo su segunda parada.
Confiando en ser el mejor coche, los McLaren se vieron obligados a apretar nuevamente. Acusando la presión, Norris estuvo cerca de perder el control en la curva 14 debido a los límites de pista. Del mismo modo, Piastri, aspirante al título, también rozó el desastre en el mismo lugar, arriesgando para intentar abrir un hueco imposible.
La estrategia se confirmó equivocada para los McLaren, y tras la parada extra que no aprovecharon como el resto, el orden quedó: Verstappen, a 15 segundos Piastri, Sainz, Antonelli, Norris, Hadjar, Russell y Alonso, en las últimas 12 vueltas.
Pese a la tensión, la sangre no llegó al río. Verstappen firmó su séptima victoria del curso y demostró una vez más que, como cuatro veces campeón vigente, no piensa rendirse, quedando a 12 puntos de Norris. El líder minimizó algo el daño con un adelantamiento final a Antonelli, quien pareció pasarse de largo de manera incomprensible, pero sin llegar a alcanzar a Sainz.
Sainz obró un milagro en Catar, extrayendo el máximo rendimiento de su Williams a pesar de algunos problemas en su coche en las últimas vueltas. El pinchazo de Isack Hadjar (RB) hizo temblar a todos, pero Sainz pudo respirar con el Norris pegado a él en la bandera a cuadros. Alonso finalizó séptimo, aunque fue lastrado por un trompo al final, cediendo dos puestos después de haber mantenido a más de la mitad de la parrilla a sus espaldas, dado que Catar es, tras Mónaco, el circuito con menos adelantamientos.
