2026 es clave para el campo y la pesca: Bruselas acelera el presupuesto y la PAC vuelve al centro
En paralelo, Bruselas ha puesto sobre la mesa ideas de reforma de la PAC, como limitar ayudas por agricultor, cambiar algunas exigencias ambientales por “incentivos” y triplicar los fondos para crisis. Sobre el papel, suena a ajuste técnico, pero en la práctica puede reordenar qué tipo de agricultura sale más reforzada y cuál queda más expuesta.
Y hay otro factor que nadie pierde de vista. Si el sector interpreta que hay recorte y más incertidumbre, las protestas podrían volver a las calles, como ya ocurrió en etapas anteriores.
Pesca y una posible revisión de la política común
La pesca también tiene un año marcado en rojo. La Comisión Europea debe pronunciarse en primavera sobre si impulsa y con qué alcance una revisión de la Política Pesquera Común (PPC). La flota pide una reforma “amplia” que modernice normas y las haga más sociales, además de reabrir el debate sobre si se permiten ayudas para renovar barcos.
Aquí la letra pequeña pesa mucho. Renovar flota puede significar mejorar seguridad y eficiencia energética, pero también abre discusiones sobre capacidad pesquera, sostenibilidad y equilibrio de caladeros. Todo a la vez.
Mercosur y un acuerdo que divide al campo europeo
Otro foco es el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), pendiente de voto en el Consejo de la UE y de firma. Francia e Italia promovieron su demora en la última cumbre, en un contexto de protestas agrícolas en Bruselas en diciembre.
Según Agro, el acuerdo suprime aranceles para conservas, aceite de oliva y vino, y facilita el aprovisionamiento de cereales y piensos. La cara menos amable está en el aumento de competencia en importaciones como las cárnicas del bloque latinoamericano. Para el consumidor, el debate suele aterrizar en una pregunta sencilla: ¿habrá producto suficiente y a qué precio, pero también con qué condiciones de producción y controles?
A ese escenario se suman los “vaivenes” de Estados Unidos y la relación con China, que siguen siendo una fuente de inquietud para los exportadores.
España y la ley pendiente sobre agricultura familiar
En el plano nacional, 2026 arranca con una norma clave en el aire. La Ley de la Agricultura Familiar sigue pendiente y su tramitación se demora, mientras crecen las dudas sobre si saldrá adelante en esta legislatura.
Además, el sector continúa quejándose del aumento de burocracia y de regulaciones. Entre ellas, la implantación de planes nacionales ligados a la Ley de la Restauración de la Naturaleza de la UE, que también afecta al sector primario.
Y atención a un calendario que viene con fecha. La UE empezará a aplicar su ley contra la deforestación en diciembre de 2026, tras el retraso de la normativa, para evitar que el consumo europeo de piensos, cacao, café o madera contribuya a destruir bosques.
2026, en resumen, no pinta como un año tranquilo. La cuestión es si acabará siendo un año de estabilidad o de nuevo sobresalto. El campo y la mar ya están mirando a Bruselas. Y no solo ellos.
La información ha sido publicada en Agro.
