Ley de deforestación de la UE, criticada por la derecha, genera controversia en el Parlamento
En una votación celebrada el miércoles 26 de noviembre de 2025, el Parlamento Europeo volvió a aprobar el retraso de un año más para la aplicación de la Ley del Reglamento sobre Deforestación de la UE (EUDR), además de acordar medidas que simplifican sus exigencias y de reabrir el expediente para una revisión anticipada.
La fecha de cumplimiento que regirá para los grandes operadores y comerciantes se pospuso del 30 de diciembre de 2025 al 30 de diciembre de 2026. Las micro y pequeñas empresas contarán con más tiempo para adaptarse a la normativa, hasta el 30 de junio de 2027.
La votación contra el EUDR contó con el apoyo de los eurodiputados de derecha y extrema derecha, quienes aprobaron medidas de simplificación y excluyeron del ámbito de aplicación de la ley los productos de papel impreso, como las revistas y los libros.
La ley de deforestación de la UE sufre un grave retroceso político
El Parlamento Europeo votó el mismo día para retrasar y debilitar el Reglamento sobre Deforestación de la UE (EUDR), una ley aprobada en 2023 que garantiza que los productos y materias primas vendidos en la UE no provoquen la destrucción de los bosques ni la violación de los derechos humanos.
Los eurodiputados de derecha y extrema derecha sumaron sus votos para apoyar la posición acordada por los gobiernos nacionales la semana pasada. Según esta propuesta, el reglamento se retrasará un año más, después de haber sido aplazado un año en 2024.
Hace menos de tres años, una gran mayoría de eurodiputados, incluyendo los del PPE y los Grupos Conservadores y Reformistas (CRE), aprobaron la ley de deforestación de la UE y garantizaron a los consumidores europeos que ya no serían cómplices de la deforestación, la degradación forestal ni las violaciones de los derechos humanos al comprar productos como café, chocolate o muebles.
Hoy, eurodiputados de esos mismos grupos están renunciando a aquel compromiso. Están traicionando la confianza de los ciudadanos europeos y provocando un perjuicio en la inversión de muchas empresas que se esforzaron por cumplir con el EUDR a tiempo.
La naturaleza, los consumidores y las empresas merecen mejores legisladores.
Derecha y ultraderecha se alían para debilitar la protección forestal
La votación del día anterior también crea lagunas para eximir a los propietarios de bosques y agricultores de la UE de cumplir con la ley, y prevé una nueva «revisión de simplificación» de la ley para abril de 2026. Además, los eurodiputados votaron a favor de excluir del ámbito de aplicación del reglamento los productos de papel impreso, como los libros.
El retraso y el debilitamiento del EUDR tienen efectos perjudiciales obvios sobre los bosques, que continuarán siendo destruidos para producir productos básicos para el mercado de la UE. Las empresas que ya habían invertido en preparar la entrada en vigor de la ley han sido castigadas con la votación de hoy para retrasarla, mientras que las rezagadas han sido recompensadas.
La nueva cláusula de revisión, que exige una reapertura del texto en abril de 2026, genera incertidumbre sobre cómo será la ley en 2027, dañando la credibilidad de la UE a la hora de garantizar la coherencia y la formulación de políticas predecibles, y dificultando aún más que los inversores diligentes se preparen para el cumplimiento.
La decisión ha generado muchas críticas por parte de las organizaciones ecologistas, quienes consideran que esta actitud es como si se le diera un ‘hachazo a los bosques’, además de constituir, desde su punto de vista, una traición a los compromisos anteriores.
Esta es ya la segunda vez que se aplaza la puesta en vigencia del reglamento EUDR, cuya entrada en vigor original era a fin de 2024. Como en la anterior ocasión, el sector de los agroexportadores ha expresado alivio ante la postergación de la medida.
