La Unión Europea distribuye millones: España exige su parte por seis motivos principales
La Unión Europea ha decidido repartir más de 600 millones de euros a proyectos que impulsen el uso de combustibles alternativos en el Viejo Continente. El foco de esta iniciativa se centra en la infraestructura de suministro de combustibles alternativos, que incluye estaciones de recarga eléctrica, estaciones de repostaje de hidrógeno, abastecimiento de electricidad e instalación de suministro de amoníaco y metanol en 24 países de la Unión Europea.
Se plantean grandes cambios en el transporte de la Unión Europea
Recientemente, se comunicó que 19 países han pactado cuadriplicar el uso de biocombustibles para 2035. En este contexto, la atención se enfoca en la nueva propuesta de la Unión Europea.
El plan contempla la electrificación de la red de transporte mediante la instalación de más de 1.000 puntos de recarga para vehículos ligeros, junto con otros 2.000 nuevos puntos de recarga para vehículos pesados. Adicionalmente, 16 aeropuertos europeos tienen previsto electrificar sus servicios de asistencia en tierra.
Siguiendo esta línea, se instalarán 38 estaciones de servicio de hidrógeno destinadas a coches, camiones y autobuses. Además, 24 puertos marítimos también se beneficiarán de la incorporación de tecnologías más sostenibles.
Una muestra de ello es la presencia de sistemas de abastecimiento eléctrico en tierra (On-shore Power Supply), destinados a disminuir el nivel de emisiones durante la permanencia de las embarcaciones en el muelle.
Asimismo, se prevé infraestructura para el suministro de amoníaco, asociada a las primeras pruebas de combustibles alternativos en navegación. Se han presentado 70 proyectos que recibirán más de 600 millones de euros en subvenciones por parte de la Unión Europea.
El único objetivo detrás de esta inyección de capital es electrificar y avanzar en la descarbonización del transporte por carretera, marítimo, fluvial y aéreo a lo largo de la red transeuropea de transporte (RTE-T).
España se quedará con parte de las subvenciones de la Unión Europea
En este contexto, España suma seis proyectos vinculados a la recarga y al hidrógeno. Los aspectos destacados de estas iniciativas incluyen la instauración de puntos de recarga para vehículos pesados y ligeros, la puesta en funcionamiento de cargadores de megavatios (MCS) en localizaciones de tráfico elevado, así como proyectos industriales para la producción de hidrógeno verde y nuevas estaciones públicas de repostaje de hidrógeno, alineadas con el Reglamento de Infraestructuras para Combustibles Alternativos (AFIR).
Los proyectos seleccionados en España están orientados a reforzar la red nacional de recarga de acceso público, impulsando soluciones de carga rápida y ultrarrápida para flotas profesionales y transporte pesado, además de avanzar en la infraestructura de hidrógeno en puntos estratégicos, lo cual es vital para el despliegue inicial del entramado de hidrógeno.
Las propuestas de España se encuentran en un cronograma que exige una mayor interoperabilidad y potencia disponible en la red, actuando completamente alineadas con las metas establecidas por AFIR para 2025 y 2030.
Planes de la Unión Europea para descarbonizar su transporte
Después de aprobar los 70 proyectos señalados por los Estados miembros de la UE el pasado 13 de noviembre, la Comisión Europea procederá a la adjudicación de las subvenciones. La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente (CINEA) está comenzando la preparación de los convenios de subvención de dichas iniciativas.
Debido al agotamiento de los fondos disponibles, se ha cancelado el tercer plazo. Ahora, la Comisión analizará una posible reasignación de los fondos para posteriormente delinear un nuevo programa de trabajo y convocatoria de propuestas.
La Unión Europea reparte cientos de millones de euros, y España se posiciona para recibir una parte significativa, gracias a sus 6 proyectos destinados a la descarbonización del transporte. En paralelo, Europa se enfrenta a la necesidad urgente de innovar con combustibles alternativos en la red, particularmente en el contexto aislado de España.
