La policía en la India que denunció a su superior por acoso solicita acción de la Audiencia

La policía en la India que denunció a su superior por acoso solicita acción de la Audiencia

Acoso en la Policía Nacional: Caso de la Subinspectora

Gorra de la Policía Nacional durante una entrevista en Las Palmas de Gran Canaria, el 26 de abril de 2023.

Una gorra de la Policía Nacional durante una entrevista en Las Palmas de Gran Canaria, Canarias (España).

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) – La subinspectora del Cuerpo Nacional de Policía que denunció por acoso al comisario del Cuerpo Nacional de Policía y consejero de Interior en la Embajada española en la India, Emilio de la Calle, ha solicitado a la Audiencia Nacional que inicie el procesamiento de su antiguo superior en Nueva Delhi.

En un escrito presentado ante el juez Francisco de Jorge, la representación legal de la supuesta víctima, formada por los letrados Álvaro Bernad, Verónica Suárez, Napoleón Cánovas y Juan Antonio Frago del despacho Frago & Suárez Abogados, argumenta que las diligencias realizadas hasta la fecha «corroboran la totalidad de los hechos delictivos narrados en la querella».

Esta solicitud se produce después de que en junio pasado, la Sala de lo Penal dictara una orden de alejamiento contra De la Calle, quien no puede comunicarse, ni directamente ni a través de terceros, con la subinspectora.

La querella que dio origen a la investigación sostiene que los hechos en cuestión podrían ser constitutivos de diversos delitos, incluidos acoso (‘stalking’), acoso laboral (‘mobbing’), delitos continuados de lesiones, amenazas, agresión sexual, atentado contra la intimidad y acoso sexual.

En concreto, se detalla que desde el 30 de julio de 2024, De la Calle y la presunta víctima compartieron oficina en la Embajada española en Nueva Delhi, «estando solos dentro de la oficina; allí no había más personal, ni ayudantes, ni secretarios».

Numerosas Conductas Delictivas

La querella destaca que desde el momento en que la subinspectora asumió su nuevo cargo, el comisario, «prevaliéndose de ese ambiente íntimo que le generaba una sensación de impunidad y de su posición jerárquica», perpetró «numerosas conductas delictivas» hacia ella.

Los abogados de la subinspectora argumentan que De la Calle ejerció una supervisión sistemática sobre su vida privada, frecuentando la calle donde residía, monitoreando sus actividades y aislándola socialmente al fiscalizar «con quién podía verse» y prohibiéndole el contacto con personas que consideraba «peligrosas», sin justificación alguna.

Este control sobre su rutina laboral llevó a la subinspectora a no relacionarse con el personal de la Embajada, llegando incluso a confesar a un compañero que experimentaba pensamientos suicidas al ver edificios altos.

El documento también revela que el comisario se valió de terceras personas para ejercer control sobre ella, como la empleada de limpieza, quien le informó a la víctima que De la Calle preguntaba por su vida personal. En una ocasión, el comisario llegó a afirmar que «sabía que tenía un ‘Satisfyer’ (un juguete sexual femenino) y le instó a usarlo».

El Mobbing: El Móvil las 24 Horas

La querella detalla que De la Calle sometió a la subinspectora a actos «denigrantes y hostigadores», incluyendo llamadas y mensajes constantes «fuera del horario laboral y sin relación con el trabajo».

Se menciona que imponía que ella estuviese pendiente del teléfono móvil «las 24 horas del día de los siete días de la semana», e incluso la reprendía desproporcionadamente si no respondía de inmediato a sus llamadas. La querella incluye un comentario del comisario instándola a que fuera al baño con su teléfono: «Que cagues con el teléfono».

Además, relata que los insultos y descalificaciones eran frecuentes, burlándose de ella, llamándola «cutre», «jeta» y «mentirosa», llegando a amenazarla con «una hostia».

Uno de los ejemplos más impactantes de la querella incluye comentarios donde De la Calle le dice: «Te dejo, o sea, como un trozo de carne. Te reviento. O sea, no quiero. Te he cuidado, pero no me vuelvas a tocar más los cojones».

También se menciona que el comisario llegó a abofetear a su subalterna y en un evento en la Embajada de Hungría la tomó del brazo violentamente, empujándola y arrastrándola en público, un hecho que provocó la reacción del cónsul húngaro, Zsolt M. Wittmann.

En otras ocasiones, el comisario amenazaba a la subinspectora con arruinar su carrera, advirtiéndole que tenía el poder para hacerlo, lo que constituyó un claro intento de intimidación.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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