La COP30 prioriza a las personas en la lucha contra el hambre, la pobreza y el cambio climático

La COP30 prioriza a las personas en la lucha contra el hambre, la pobreza y el cambio climático

La COP30: un paso decisivo en la acción climática global

La COP30 llega en un momento crítico: el mundo ha superado por primera vez el umbral de 1,5 °C de calentamiento global respecto a los niveles preindustriales, el límite que la ciencia considera vital para evitar los impactos más graves del cambio climático. Este escenario exige decisiones audaces. Los gobiernos deben situar los derechos humanos en el centro de la acción climática, avanzar hacia la eliminación progresiva y justa de los combustibles fósiles y garantizar que las comunidades más afectadas participen en las negociaciones y reciban apoyo real para adaptarse a los efectos del calentamiento.

La COP30 aprueba la Declaración de Belém: hambre, pobreza y acción climática centrada en las personas

El combate al hambre y la pobreza tiene que ser una de las prioridades de las políticas globales de enfrentamiento a los cambios climáticos, que impactan de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables. Así lo estableció una declaración aprobada por los líderes reunidos en la Cumbre de la COP30 en Brasil.

La Declaración de Belém sobre Hambre, Pobreza y Acción Climática Centrada en las Personas, que también clama por una financiación internacional más justa, fue ratificada por líderes de 43 países y de la Unión Europea (UE) tras culminar la Cumbre de dos días este viernes. Según el documento, los impactos de la crisis climática «ya son y seguirán siendo profundamente desiguales», por lo que las respuestas deben priorizar a las poblaciones más vulnerables, especialmente en países en desarrollo.

El texto aprobado en esta ciudad amazónica propone un enfoque de acción climática que combine adaptaciones, protección social y seguridad alimentaria. Según la declaración, el impacto de los cambios climáticos es desigual y afecta principalmente a las comunidades más pobres y en situación de vulnerabilidad. Ante esto, además de continuar invirtiendo en mitigación, los países deben priorizar la adaptación, con medidas como seguros para quienes pierden sus cosechas.

Los signatarios se comprometieron a promover políticas que integren a los pequeños productores rurales, pescadores artesanales, pueblos indígenas y comunidades locales en sus estrategias de mitigación y de resiliencia.

Los países firmantes reclaman una financiación más justa y accesible para los más vulnerables

Los firmantes de la Declaración de Belém proponen que, de los 1.300.000.000.000 dólares anuales previstos para combatir los cambios climáticos, al menos 300.000.000.000 sean destinados a países en desarrollo cada año hasta 2035. Este criterio busca garantizar que los actuales flujos de financiación climática «no llegan de manera suficiente ni equitativa» a las comunidades más vulnerables.

Entre los signatarios de la declaración, se destacan grandes economías mundiales como China y los miembros de la Unión Europea, así como varios países latinoamericanos como Brasil, Colombia, México, Perú, Ecuador, Uruguay, Chile, República Dominicana, Panamá, Cuba y Haití. Se contempla también la creación de un Plan de Aceleración de Soluciones, que buscará coordinar acciones entre gobiernos, organismos multilaterales y el sector privado.

Ocho objetivos clave: protección social, seguridad alimentaria y resiliencia climática global

La declaración establece ocho objetivos mensurables, entre ellos, ampliar los sistemas de protección social sensibles al clima, fortalecer las cadenas alimentarias sostenibles y garantizar medios de vida dignos en zonas afectadas por la crisis ambiental. Esta iniciativa, impulsada por Brasil como país anfitrión de la COP30, refleja una visión de que las políticas de desarrollo y las acciones climáticas se abordan de forma conjunta.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil enfatizó que la declaración «representa un paso decisivo hacia una agenda climática que ponga a las personas en el centro». Aunque no crea obligaciones jurídicas, busca servir como referencia en las negociaciones que comenzarán el próximo lunes en Belém de la 30ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30).

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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