Habrá total libertad para abordar temas como Gaza, Ucrania o ICE. Ignorarlo sería lo extraño
MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) – Luis Tosar y Rigoberta Bandini, presentadores de la 40ª edición de los Premios Goya, que se celebrarán este sábado, 28 de febrero, en Barcelona, han asegurado que sería «muy incongruente» que en la gran fiesta del cine español se haga «como que el mundo no existe». Abren así la puerta a que se hablen de otras cuestiones relevantes como Gaza, la guerra de Ucrania o la actuación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
«Siempre tiene que haber espacio de manera natural para que quien suba al escenario se haga con el lugar y pueda decir lo que quiera. Libertad absoluta de expresión para hablar sobre el genocidio de Gaza o sobre la guerra en Ucrania o incluso de Irak. Muchas de las cosas que se presentan a los Goya hablan sobre eso y sería un poco raro que luego no se puedan tocar. Lo que es raro es obviarlos», ha afirmado Luis Tosar en una entrevista en la Academia de Cine (Madrid).
El actor defiende que en la gala de los Goya se deben discutir temas políticos o sociales, y asegura que, cuando «fluye de manera natural», suelen darse galas «especialmente bonitas, emotivas y vistosas». Rigoberta Bandini respalda esta postura, señalando que no es «incompatible» celebrar y reivindicar, ya que, en su opinión, el cine forma parte del avance social, argumentando que sería «incongruente» no abordar la actualidad.
«El cine se alimenta de lo que ocurre, por lo que me parece bonito que sea espejo y que eso ocurra junto con muchas otras cosas. No creo que sea incompatible celebrar, hacer algo bonito y cómodo, con crear momentos incómodos y hacer un poco de revisión y de espejo social», ha manifestado.
Críticas a la subvención del cine español
Por otro lado, han lamentado que se siga vinculando al sector cinematográfico con la percepción de que «el cine español está muy subvencionado». Tosar solicita no repetir ese discurso, considerando que se puede estar «repitiendo toda la vida». «El otro día escuché a uno de los nuestros pronunciando esa palabra y digo ‘pero, ¿por qué lo dices?’. Si hacemos un análisis de cómo es la industria en este país, estaríamos todos en la misma situación», indicó.
Además, expresó su preocupación por el «desconocimiento» que rodea al cine, y añadió que «seguramente» muchas industrias en España «reciben mucho más dinero del Estado que el cine». «Es básicamente ridículo lo que se recibe comparado con la cantidad de puestos de trabajo que se generan y comparado con el retorno que se genera», defendió.
Expectativas para la gala
Ambos presentadores han reconocido que viven estos últimos días con «mucha ilusión» y «nervio», prometiendo una gala «con mucha música y un poquito de todo», donde el humor «fluirá». «Nosotros no somos humoristas, pero queremos que sea distendida y que no sea algo encorsetado. Vamos a ser nosotros mismos, con un poco de humor y con una cierta trama. Creo que lo hemos conseguido», auguraron.
En este sentido, admiten que han intentado liberarse de la carga que supone una gala con 30 categorías de premios. El actor apela a «vivir» el evento, sin ser «esclavo» de un producto televisivo «estresante». «Las galas son lo que son, eso no podemos evitarlo nosotros. Esa responsabilidad nos la hemos ido intentando quitar de encima. Creo que hemos conseguido llegar a un equilibrio entre el ritmo y cierta calma para poder disfrutarlo. Es decir, que no solo seamos esclavos de que hay que llegar y de que todo se convierta en un producto televisivo estresante. Las galas hay que vivirlas», remarcó Tosar.
Rigoberta Bandini también mencionó que entre las propuestas descartadas por el equipo técnico figuraba la idea de Luis Tosar de dispararle a su compañera en una escena inspirada en las películas de Quentin Tarantino. «Queríamos utilizar el recurso del cine como algo que nos pudiera servir en la gala con efectos especiales, pero era algo un poco más salvaje y nos dijeron que no era el tono que buscaban», revelaron.
Límite en los discursos
En relación a la extensión de los discursos, la Academia ha establecido para esta edición un límite en las intervenciones de agradecimiento y una duración máxima. En aquellos casos en los que los ganadores de una categoría sean varios profesionales, una persona deberá intervenir como portavoz para realizar el discurso de agradecimiento, que no podrá exceder un minuto, si bien se valorarán situaciones excepcionales.
Los presentadores han revelado que en el encuentro de los nominados, que se celebró el pasado 2 de febrero, se mostraron vídeos de discursos con «errores» para evitar que se repitan este año. «Se está pidiendo que hay que ser lo más conciso posible. Pero es que las galas de los premios son lo que son», insistió Tosar.
El actor comprende que la emoción es «inherente» a los largos discursos porque los Goya son el premio más importante del cine español. «Por lógica, la gente quiere hablar y expresar lo que está viviendo. Luchar contra los elementos no creo que sea lo más aconsejable», precisó.
