España limitará la inclusión de ultraprocesados en los menús para niños en comedores públicos
El creciente consumo de alimentos ultraprocesados representa una amenaza sistemática para la salud pública, la equidad y la sostenibilidad ambiental, según ha remarcado el ministro de Consumo. Esta norma es un paso importante para garantizar una alimentación saludable en la infancia.
Un decreto para impulsar una alimentación saludable en centros públicos
Los alimentos ultraprocesados que se verán limitados, son aquellos productos de «formulación industrial compleja», con ingredientes aditivos y con alto contenido en grasas saturadas, azúcares o sal. Esto incluye determinados snacks, bollería industrial, bebidas azucaradas y galletas industriales.
El ministro Bustinduy ha destacado que este real decreto, cuyo contenido se conocerá en las próximas semanas, viene precedido de estudios internacionales que identifican el «crecimiento exponencial» de la presencia de los ultraprocesados en las dietas como una amenaza a la salud pública global.
En este sentido, el ministro ha recordado que este año se aprobó el real decreto de comedores escolares saludables y sostenibles, que entra en vigor este curso y garantiza el acceso a cinco comidas saludables a la semana a todos los niños y adolescentes, limitando así fritos, ultraprocesados, bebidas azucaradas y bollería industrial.
Obesidad infantil: un reto creciente con fuerte desigualdad social
Durante el acto, centrado en las medidas para frenar la obesidad, el ministro ha celebrado la reducción de cuatro puntos y medio en la prevalencia del exceso de peso en la población infantil en España, aunque ha subrayado que persiste una importante brecha de vulnerabilidad socioeconómica.
«Entre las familias con ingresos inferiores a 18.000 euros brutos anuales, la prevalencia del exceso de peso es de un 48 %, mientras que entre las familias con ingresos de más de 30.000 euros, el porcentaje es del 29 %», ha revelado el ministro. Lamentó que el entorno en el que se nace esté actuando como un «determinante» del desarrollo de las oportunidades de los niños del país.
«Que el lugar de nacimiento vaya a determinar el tipo de vida que tengas es intolerable en democracia», ha apostillado.
La brecha económica marca el acceso a comida sana en España
En la jornada también ha intervenido la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha reconocido que la obesidad infantil es uno de los principales retos de la salud pública global.
La ministra ha destacado que la obesidad ha aumentado en los menores de cinco años de un 4,6 % a un 5,4 % y en los adolescentes de un 8 % en 1990 a un 20 % en 2023. García ha sostenido que la obesidad es la punta del iceberg de algo más «profundo» que tiene que ver con los determinantes sociales de la salud, como es el acceso a alimentos saludables, la precariedad y las desigualdades.
Por ello, ha defendido la importancia de la prevención y protección desde los primeros años de vida.
Los alimentos afectados por ahora se limitarán a productos que tengan formulación industrial compleja, es decir, que sean altos en grasas saturadas, azúcares y/o sal, como es el caso de la bollería industrial, las bebidas azucaradas, los snacks y las galletas industriales.
Esta medida se enmarca en el ‘Plan de Aceleración para detener la Obesidad’ de la OMS y complementa el RD de comedores escolares saludables y sostenibles, mediante el que ya se limita la presencia de estos alimentos en los centros educativos.
