El presidente de Corea del Sur anuncia castigo severo para quienes causaron el derrumbe en Ulsan
Equipos de rescate buscan a los trabajadores desaparecidos tras el derrumbe de una torre de calderas en una central térmica en la ciudad de Ulsan, Corea del Sur. Este trágico incidente ha conmocionado a la nación, evidenciando la necesidad de una revisión exhaustiva de las prácticas de seguridad en obras de construcción.
Seúl (EFE) – El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, prometió este domingo que los responsables del derrumbe de la central termoeléctrica en Ulsan, ocurrido la semana pasada y que resultó en la muerte de siete personas, serán “castigados con severidad, sin importar su puesto o cargo”.
“Investigaremos a fondo si la gestión de la seguridad en la obra fue inadecuada o si se impuso un exceso de trabajo bajo presión para acortar el plazo de construcción”, aseguró el mandatario en un mensaje publicado en su página de Facebook, refiriéndose al suceso que ocurrió cuando un grupo de nueve trabajadores se preparaba para la demolición de la central.
Hallazgo del último cuerpo sin vida
Después del accidente, se logró rescatar con vida a dos de los afectados, mientras que los otros siete muertos fueron recuperados tras una operación de rescate que se extendió durante más de una semana.
El último cuerpo, perteneciente a un trabajador de 62 años, fue encontrado este viernes, según informaron medios locales.
“La última persona desaparecida tras el derrumbe de la central eléctrica de Ulsan fue encontrada sin vida, ocho días después del accidente. A pesar de los fervientes deseos de toda la nación, los siete trabajadores que fueron sepultados regresaron a sus familias sin vida. Se me parte el corazón”, expresó Lee en su mensaje.
El mandatario también ofreció disculpas, asumiendo su rol como “máximo responsable de la seguridad pública”, y prometió que su Gobierno se asegurará de que no se repitan accidentes similares en el futuro.
