¿Cuánta bebida es considerada normal? Una experta aclara un mito común sobre el alcohol

¿Cuánta bebida es considerada normal? Una experta aclara un mito común sobre el alcohol

El Consumo de Alcohol en España

Carmen Casal, enfermera de SEMES, afirma: «Llevo 29 años en urgencias y no hay un día en el que no tenga un caso relacionado con el consumo de alcohol». Esta afirmación resalta la importancia de abordar el tema del alcohol en la salud pública, especialmente en un contexto donde su consumo está tan enraizado en la cultura cotidiana de muchas personas.

Según la última ‘Monografía sobre alcohol’ del Ministerio de Sanidad, el alcohol es uno de los principales factores de riesgo de carga de enfermedad en España, puede ocasionar dependencia y contribuir al desarrollo de múltiples problemas de salud y lesiones, incluyendo enfermedades cardiovasculares, hepáticas, neuropsiquiátricas y enfermedades transmisibles, entre otras.

El informe también señala que existe una «sólida evidencia» de la relación entre el consumo de alcohol y ciertos tipos de cáncer, indicando que «cualquier nivel de consumo aumenta el riesgo de cáncer». El impacto de su consumo se extiende más allá de la salud del individuo, ya que puede causar daños a terceras personas, como lesiones de tráfico, violencia y Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), según explica Casal.

¿CUÁNTO ALCOHOL CONSUMES?

Carmen Casal enfatiza que la población debe reflexionar sobre el papel que el alcohol ocupa en sus vidas. «Reducir o eliminar el alcohol es una decisión que se debe adoptar ya por nuestra salud y por nuestra convivencia», comenta en una entrevista con Salud Infosalus. Con 29 años de experiencia en Emergencias, reconoce que a diario se enfrentan a situaciones vinculadas al consumo de alcohol. «Los casos de alcohol son más frecuentes que cualquier otra intoxicación, que las caídas o que los accidentes de tráfico.», sostiene.

La enfermera señala que los casos más preocupantes son los de coma etílico, en los que hay una disminución severa de la conciencia y un riesgo de obstrucción de la vía aérea debido a vómitos. «La persona puede ahogarse con su propio vómito y puede ser una emergencia vital«, añade.

Además, Casal alerta que a menudo, las personas que llegan con intoxicaciones graves de alcohol suelen tener conflictos familiares y sociales que también requieren atención. «El problema es que la gente no tiene conciencia de su alcoholismo. Cuando preguntamos a los pacientes, a menudo afirman que consumen alcohol de manera rutinaria, como un café y un carajillo en el desayuno, un par de cervezas a media tarde, una botella de vino durante la comida y una copa antes de dormir», explica.

CUÁL ES EL CONSUMO NORMAL DE ALCOHOL

Casal menciona que, aunque muchos estudios sugieren que una copa de vino puede ser beneficiosa para la salud, la situación «depende de quién lo consuma y si esa persona presenta alguna patología». La enfermera destaca que «lo normal es una tasa de alcohol cero«, pero reconoce que el consumo está tan arraigado en la cultura que resulta complicado mantenerlo en cero.

Al ser preguntada sobre el consumo de una caña diaria y su relación con el alcoholismo, Casal menciona que una persona podría volverse adicta al alcohol si siente ansiedad, irritabilidad o intranquilidad cuando no puede beberla. «Una persona es adicta al alcohol cuando éste se convierte en el centro de su vida; cuando las relaciones sociales, familiares y laborales giran en torno a él», aclara.

LA REALIDAD DE LOS JÓVENES

En un análisis sobre el impacto en los jóvenes, Casal afirma que «siempre están en urgencias por intoxicaciones etílicas graves«, destacando que son un grupo extremadamente vulnerable al consumo excesivo de alcohol. Observa que el problema tiende a agudizarse en fechas señaladas, durante los fines de semana y fiestas. Un ejemplo preocupante es el caso de un menor de 13 años que tuvo que ser atendido en plena calle en Halloween, inconsciente y en una situación de peligro inminente.

Carmen Casal subraya que «el alcohol representa una carga significativa para los servicios de urgencias y el personal sanitario, tanto en número de casos como en el tiempo y la tensión emocional que generan». Indica que muchos de estos casos podrían ser evitables y están utilizando recursos que podrían destinarse a otras emergencias vitales. Además, las intoxicaciones graves a menudo vienen acompañadas de situaciones de violencia o agresividad hacia el personal de salud.

La enfermera lamenta que el alcohol sea una «droga socialmente aceptada e incluso banalizada» en nuestra sociedad. «Con las Navidades cerca, ¿cómo no vamos a brindar con champán?», se pregunta. También destaca que en España es crucial implementar educación sanitaria y campañas publicitarias anuales que desmitifiquen el consumo de alcohol.

Por último, Casal solicita apoyo institucional para establecer una especialidad de enfermería en urgencias y emergencias, argumentando que se necesita «una formación estándar y homogénea en todo el territorio nacional, así como un reconocimiento para garantizar una mejor atención a la ciudadanía».

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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