Aerotermia: guía práctica para optimizar tu sistema y reducir gastos este invierno

Aerotermia: guía práctica para optimizar tu sistema y reducir gastos este invierno

La aerotermia se ha consolidado como una de las soluciones más eficientes y sostenibles para climatizar el hogar, especialmente en invierno, cuando el consumo energético tiende a dispararse. Este sistema se basa en la extracción de energía del aire exterior para generar calor, lo que puede reducir significativamente la factura eléctrica si se utiliza de forma adecuada. De ahí la importancia de preparar y optimizar el equipo antes de que lleguen las bajas temperaturas, clave para aprovechar al máximo su rendimiento. Una ventilación adecuada garantiza que el equipo trabaje sin sobreesfuerzos y mantenga su eficiencia incluso en días muy fríos.

Preparar tu sistema de aerotermia antes de encender la calefacción

Utilizar aparatos de aerotermia con bombas de calor aire-agua para climatizar las viviendas es cada vez más habitual, sobre todo en edificios nuevos o reformados recientemente. La nueva directiva de eficiencia de edificios fomenta esta tendencia, más sostenible y menos contaminante que los sistemas que utilizan combustibles fósiles.

Otra ventaja de los sistemas de aerotermia es que requieren menos mantenimiento e implican menos riesgos que las calderas de gas o gasoil. Si aún no estás muy familiarizado con el uso de tu nuevo equipo de aerotermia, estos consejos te pueden ayudar.

Mantenimiento básico para prolongar la vida de la bomba de calor

Las bombas de calor requieren menos mantenimiento que las calderas de gas porque no hay ninguna combustión en su interior. Esto implica que no hay riesgo de monóxido de carbono, no se generan grandes cantidades de gas inflamable y se desgastan muchas menos juntas. Sin embargo, es aconsejable realizar una mínima revisión anual para asegurar que tu equipo funcione de forma más eficiente y dure más tiempo.

Revisa las unidades interior y exterior

El proceso es muy similar al que requiere el mantenimiento del aire acondicionado:

  1. Limpia los filtros: Su función es mantener el aire limpio, por lo que es importante limpiarlos regularmente siguiendo las recomendaciones del fabricante.
  2. Revisión de tuberías y gas refrigerante: Una de las razones por las que puedes notar que disminuye la eficiencia de tu equipo es la pérdida de gas refrigerante. La presión del refrigerante en la bomba de calor debe revisarse cada tres años. Para una bomba de calor de 10 años, conviene hacerlo con más frecuencia, por ejemplo, una vez cada dos años. Lo ideal es que lo haga un instalador o una empresa de mantenimiento. El refrigerante debe estar completamente libre de fugas.
  3. Comprueba el estado de ambas unidades, exterior e interior: Verifica que están limpias y que no hay ningún elemento que las obstruya.
  4. Limpia los intercambiadores de calor: Al menos una vez al año. Si utilizas tu sistema durante todo el año, conviene hacerlo dos veces, una antes de la temporada de frío y otra antes de que empiece el calor.
  5. Si tienes suelo radiante: Revisa que no haya fugas.

Vigila la presión del agua y la ventilación

Los sistemas de aerotermia transfieren la temperatura del aire al agua. Es importante controlar la presión a la que se encuentran y que puedan fluir sin problemas:

  1. Presión del agua: Asegúrate de que siempre haya suficiente presión de agua en el sistema (por ejemplo, 1,5 bar). Puedes leer la presión en la unidad interior de la bomba de calor o en un contador cercano.
  2. Eliminar el aire: El purgado adecuado también es importante. Un purgador de aire automático en la parte superior del sistema puede facilitar este proceso.
  3. Evitar la suciedad: Para alargar la vida útil de la bomba, grifos y válvulas, es recomendable instalar un separador de suciedad.
  4. Equilibrar el sistema: Los radiadores deben estar equilibrados en el lado del agua, lo que garantiza que calienten uniformemente y disipen el calor con mayor eficacia. Un sistema correctamente equilibrado puede mantener la temperatura de suministro más baja, lo que se traduce en un menor consumo de energía.

Consejos de uso eficiente para ahorrar energía

Los sistemas de aerotermia no son grandes consumidores de energía, pero es fundamental hacer un uso adecuado de ellos para evitar que el consumo se dispare. Sigue estas indicaciones:

  1. Mantén el aparato conectado a la red: Es necesario mantener el suministro eléctrico para que las protecciones antihielos funcionen. Por eso, no debes desenchufarlos, aunque estén en segundas viviendas o casas poco habitadas.
  2. Regula una temperatura constante: Al llegar el invierno, el frío en el cuerpo te pide subir la temperatura, pero no es necesario. Una temperatura de 21 °C en invierno es suficiente. Prográmala y el equipo se encarga de mantenerla independientemente de los grados que haya fuera. Recuerda que por cada grado que subas el termostato, el consumo de energía aumenta en un 7 %.
  3. Abriga tu vivienda: Un buen aislamiento en puertas y ventanas puede reducir el consumo de calefacción hasta un 15 %.
  4. Radiadores al aire: Si el calor se distribuye mediante salidas de aire, comprueba que no haya nada encima de las rejillas para no obstruir la circulación del aire.

Complementar la aerotermia con un buen aislamiento térmico en ventanas, puertas y paredes maximiza aún más el ahorro energético. Finalmente, se recomienda realizar un mantenimiento profesional anual para verificar presiones, refrigerante y parámetros de funcionamiento.

Con una puesta a punto adecuada, la aerotermia no solo garantiza un invierno confortable, sino que también ofrece una notable reducción de costes y una menor huella ambiental, convirtiéndose en una inversión inteligente y a largo plazo.
FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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