La voz como reflejo del alma: señales sutiles de que tu voz expresa tu estrés diario

La voz como reflejo del alma: señales sutiles de que tu voz expresa tu estrés diario

El Estrés y su Impacto en la Voz

Mujer hablando

Archivo – Mujer hablando. – 4FR/ISTOCK – Archivo

MADRID, 19 Abr. (EDIZIONES) – El estrés no sólo se siente: también se oye. La voz, una herramienta clave en la comunicación, está estrechamente ligada al estado emocional y puede verse alterada incluso cuando no existe ninguna lesión en las cuerdas vocales.

Desde un leve temblor al hablar hasta la pérdida total de la voz, las tensiones acumuladas pueden manifestarse de formas muy diversas. Según explica Laura Martín, logopeda experta en patología vocal, estos trastornos —cada vez más estudiados— están relacionados con una desregulación del sistema nervioso y requieren un abordaje integral. Reconocer las primeras señales, a menudo sutiles, es clave para evitar que el problema vaya a más.

Martín, quien es directora del Máster en Terapia Vocal del CEU desde 2017 y fundadora de la Academia Ciencias de la Voz, señala que las investigaciones cada vez más relacionan los perfiles de personalidad con la calidad vocal y con los problemas de voz. «Hasta tal punto que, en el último congreso de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología (AELFA), se presentaron trabajos en los que se buscaban indicadores vocales de perfiles psiquiátricos a través del análisis acústico de la voz

También hay estudios que permiten detectar alteraciones neurológicas en fases iniciales mediante medidas acústicas de la voz, antes de que aparezcan otros síntomas de la enfermedad.

TAMBIÉN SE SOMATIZA EL ESTRÉS EN LA VOZ

Esta logopeda subraya que el estrés y las tensiones emocionales del día a día, de la misma manera que se somatizan en otras partes del cuerpo, también se somatizan en la voz: «Las señales pueden ser muy diferentes, dependiendo del tipo de persona, y del tiempo que lleves acumulando ese estrés y esa tensión emocional».

A veces, puede ser simplemente sentir un nudo en la garganta, mientras que en otras ocasiones, puede aparecer un temblor en la voz cuando se trata de expresar sentimientos. «Pero hay ocasiones en las que esa somatización va un paso más allá y puede llegar un momento en el que, tras acumular estrés y tensión emocional durante mucho tiempo sin atenderlo, un día te levantas sin voz. No sale ningún sonido», apunta Martín.

Cuando esto sucede, lo habitual es acudir primero al médico de cabecera, quien deriva al otorrinolaringólogo para realizar una revisión de la garganta y de las cuerdas vocales: «En esa exploración no se observa ninguna alteración: el órgano está bien, las cuerdas vocales están estructuralmente íntegras y, sin embargo, intentas hablar y no sale la voz».

Este tipo de disfonías, según prosigue, se han denominado tradicionalmente ‘disfonías psicógenas’, aunque la terminología está cambiando porque ya se sabe que dependen de más factores que solo los psicológicos. «Existe una desregulación del sistema nervioso autónomo, enmarcada dentro de los trastornos funcionales de la voz», apostilla.

En estos casos, sostiene la especialista, la terapia vocal es clave para que la persona pueda volver a comunicarse lo antes posible y reconectar con su voz. «La demanda principal es la voz y, por eso, la intervención logopédica es el tratamiento de elección, aunque se necesita una mirada integral y multidisciplinar para acompañar adecuadamente estos procesos», advierte Laura Martín.

Aunque estos casos representan situaciones más extremas, como se ha visto, la voz tiene un componente emocional muy potente: «Cualquier evento que genere un desequilibrio emocional o estrés va a afectar a tu voz. Por eso es muy difícil esconder lo que sientes ante personas que te conocen bien; en la comunicación no solo importan las palabras que dices, sino también, y en gran medida, cómo suenan».

SÍNTOMAS DE QUE ALGO NO VA BIEN EN NUESTRA VOZ

En este contexto, Martín precisa que los primeros síntomas de que algo no va bien con nuestra voz son «muy sutiles» y, por eso, son difíciles de detectar si no hay una educación vocal. «Como ocurre con cualquier otra alteración estructural del cuerpo, cuando comienza a producirse, el organismo se adapta y busca maneras de seguir cumpliendo su función, en este caso, seguir hablando», remarca.

Esto ocurre activando músculos del cuello, de la espalda, de la mandíbula y de la respiración, que asisten a los músculos que producen la voz y que, en condiciones normales, funcionan sin ayuda. «El problema es que la voz no duele. Entonces, hasta que estos otros músculos que están compensando no se fatigan, no empiezas a sentir las primeras molestias asociadas al uso de la voz. A nivel del sonido, lo primero que suele ocurrir es que empieza a sonar más grave, te cuesta arrancar a hablar e, incluso, a veces, necesitas un pequeño carraspeo para que la voz empiece a salir«, agrega la logopeda.

Si en tu profesión necesitas utilizar la voz cada día, te darás cuenta de que cuando acaba tu jornada laboral lo único que te apetece es estar en silencio. «No te sientes cómodo con tu voz, sabes que al día siguiente volverás a usarla en el trabajo y, para cumplir con tus objetivos profesionales, decides quedarte en silencio para conservarla. Si además el uso de la voz está relacionado con un ámbito artístico, también puedes notar una falta de potencia y una pérdida de extensión tonal; es decir, no puedes emitir notas que antes podías», añade la experta.

Cuando esto sucede, Martín advierte que cuando algo que antes podías hacer y ahora no puedes, es un signo claro de alteración vocal que debes atender: «Como norma general, una disfonía que no mejora con un buen descanso, con una buena hidratación, y con un adecuado reposo vocal en 10 días requiere valoración por parte de un profesional que evalúe el estado de las cuerdas vocales y paute un tratamiento específico».

Por tanto, según concluye, el abordaje dependerá del uso que hagas de la voz, así como de tu situación de salud general y emocional. «En algunos casos será suficiente con un reacondicionamiento o con una rehabilitación logopédica, pero en otros puede ser necesaria una cirugía laríngea con posterior rehabilitación logopédica», finaliza esta especialista en patología vocal.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *