reflexiona cada día sobre el impacto de tus decisiones, lo que consumes y lo que adquieres

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Jane Goodall Day: Reflexiones sobre el legado de Jane Goodall

La frase es directa y, por eso, funciona: “¡Piensa cada día en las consecuencias de tus acciones, en lo que comes, lo que compras, en qué medio te mueves! Estos detalles tienen un gran significado”. En pocas líneas, Jane Goodall resumió una idea que hoy suena más actual que nunca.

El Jane Goodall Institute acaba de anunciar el primer “Jane Goodall Day”, una jornada anual para celebrar su legado con acción local. La invitación es sencilla: menos discursos y más decisiones cotidianas que reduzcan CO2, residuos y presión sobre la naturaleza.

Jane Goodall Day

El anuncio llega con una fecha cargada de simbolismo. El “Jane Goodall Day” se celebrará cada 3 de abril, coincidiendo con lo que habría sido su 92.º cumpleaños, y busca mantener viva su misión a través de gestos concretos en cada comunidad.

Goodall falleció el 1 de octubre de 2025, pero su mensaje persiste. La directora ejecutiva del JGI USA, Anna Rathmann, lo resumió así: “Jane Goodall Day no es solo una celebración de Jane, es un recordatorio de que todos tenemos el poder”.

Una frase guía

Su consejo no va de sentirse culpable, sino de entender que la huella ecológica no se manifiesta solo en grandes decisiones políticas, sino también en la lista de la compra, en el modo de ir al trabajo y en la energía que usamos en casa.

¿Y qué significa esto en la práctica para alguien que vive en España? Hay palancas muy cercanas, de esas que se notan en la bolsa de basura, en los atascos que respiramos y, a veces, hasta en la factura de la luz.

Lo que comes

La ciencia lleva años aterrizando esta idea. El IPCC calcula que los sistemas alimentarios (producción, procesado, transporte, consumo y residuos) representaron alrededor del 31 % de las emisiones humanas totales en 2018, aunque la cifra depende del método y tiene rangos.

Goodall insistía en ello y lo dejó por escrito en su mensaje del Día de la Tierra de 2025. Animaba a adoptar una dieta más basada en plantas, recordando que se despejan hábitats para producir pienso y que el metano de la ganadería es un gas de efecto invernadero muy potente, además de añadir que “es más saludable para nosotros”.

No hace falta irse al extremo de un día para otro. Reducir carne y lácteos algunos días, priorizar alimentos de temporada y, si puedes, apostar por opciones ecológicas y locales suele ser un paso más fácil de sostener en el tiempo.

Lo que compras

Aquí entra el otro gran agujero: los residuos. En la UE se generaron 517 kilos de basura municipal por persona en 2024 y se recicló aproximadamente el 48 % (suma de reciclaje material y compostaje o digestión).

En España, el INE estima que en 2023 se recogieron 464,3 kilos de residuos por habitante. Goodall lo decía sin rodeos cuando hablaba de consumo responsable: “el desperdicio es un gran problema hoy en día”.

La parte positiva es que hay medidas concretas, como comprar menos y mejor, reparar antes de reemplazar, reutilizar envases y dar una segunda vida a ropa y dispositivos. Esto reduce tanto la basura como la demanda de materias primas. La Comisión Europea recuerda que materias primas como soja, cacao, café o carne están ligadas a la deforestación, y el JRC señala que la soja es uno de los motores en la Amazonia brasileña; por eso, existe un reglamento para evitar que lo que consumimos contribuya a destruir bosques.

Cómo te mueves

El transporte es uno de los grandes focos de emisiones y, además, de contaminación urbana. La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que el sector es responsable de cerca de una cuarta parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE y conlleva ruido, aire sucio y fragmentación de hábitats.

En la vida cotidiana, el orden suele ser el mismo: caminar, bicicleta y transporte público primero, luego compartir coche cuando no hay alternativa, y por último el coche privado. Si el cambio pasa por movilidad eléctrica, la diferencia se nota sobre todo en las ciudades por la ausencia de humos en el tubo de escape, aunque el impacto final depende del mix eléctrico.

También es relevante lo que no hacemos. Un vuelo menos al año, o elegir tren cuando es viable, suele reducir mucho más CO2 que pequeños ajustes en casa, y además te ahorras el estrés del aeropuerto.

Energía en casa

En casa, la pregunta es simple: ¿de dónde sale la electricidad y cuánta necesitas? Eurostat señala que en 2024 las energías renovables aportaron el 47,5 % del consumo eléctrico bruto en la UE, un salto enorme si se compara con hace dos décadas.

Esto abre puertas muy prácticas. Contratar una tarifa con garantía de origen renovable, mejorar el aislamiento, ajustar el aire acondicionado y, si es posible, optar por autoconsumo solar son cambios que reducen emisiones y pueden aliviar la factura cuando aprieta el calor. Al final, lo que proponía Goodall era una brújula, no un examen perfecto.

La nota de prensa del Jane Goodall Institute sobre el primer “Jane Goodall Day” se ha publicado en Jane Goodall Institute USA.

Foto: janegoodall.com

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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