El lince ibérico regresa a Aragón tras 40 años y establece un importante hito ambiental

El regreso del lince ibérico a Aragón

El regreso del lince ibérico a Aragón tras 40 años de extinción es un hecho cargado de simbolismo y relevancia. A las 12:15 horas, Winx, un macho de apenas un año, salió del jaulón y tocó suelo aragonés, seguido poco después por Windtail, una hembra de la misma edad. Son dos ejemplares que representan un mensaje mucho mayor, ya que este retorno no es solo un hecho anecdótico, sino parte de una estrategia más amplia y bien pensada.

Ambos linces provienen de centros de cría de gran importancia: Doñana (El Acebuche) y Silves, en Portugal. Están destinados a formar la primera pareja de un programa que contempla la llegada progresiva de más linces en los próximos meses. Se espera la incorporación de tres nuevas parejas en este mismo año, provenientes de centros de cría en Cáceres y Jaén.

Sin embargo, antes de ser completamente libres, deberán superar una fase crítica.

De la desaparición a más de 2.400 ejemplares en la península

Durante un mes, los linces permanecerán en un cercado de 18.000 metros cuadrados, adaptándose al entorno en Torrecilla de Valmadrid, dentro de una zona de actuación de 27.500 hectáreas. Allí, aprenderán algo esencial: cazar conejos, que es la base de su supervivencia.

La llamada “suelta blanda” busca precisamente minimizar riesgos y maximizar la adaptación. El proyecto ha tenido que realizar ajustes; la hembra originalmente prevista fue reemplazada tras detectarse falta de compatibilidad con el macho. Este cambio, aunque técnico, es decisivo para asegurar el éxito reproductivo.

Actualmente, el lince ibérico ha pasado de estar al borde de la extinción a alcanzar 2.401 ejemplares censados en 2024 en España y Portugal, gracias a la reintroducción de 403 individuos desde 2011. Este es un salto histórico, aunque todavía insuficiente.

Un proyecto de millones para reconstruir una especie

Para consolidar este avance, el programa LIFE Lynxconnect, con una inversión de 18,7 millones de euros, busca establecer una metapoblación estable, conectada genética y territorialmente. Aragón entra ahora en este mapa de conservación.

Y lo hace de forma significativa: se convierte en la primera región del noreste peninsular en recuperar la especie, junto con Palencia como uno de los puntos más septentrionales. La apuesta económica es considerable: se han invertido 1,1 millones de euros, de los cuales 920.000 provienen de fondos europeos, complementados por financiación autonómica y aportaciones privadas de empresas como Samca (50.000 euros anuales) y Repsol (60.000 euros anuales).

Más allá de las cifras, el factor determinante es el territorio.

Conejos, territorio y claves para un crecimiento acelerado

La zona elegida presenta una densidad de conejo “enorme”, lo que resulta crucial para el asentamiento de la especie. Se espera que esta abundancia pueda acelerar la madurez sexual—generalmente a partir del tercer año—y favorecer un crecimiento más rápido de la población.

Las primeras crías podrían llegar en 2028. Si el núcleo se consolida en 4 o 5 años, Aragón podría convertirse en un punto de expansión hacia el Prepirineo, Cataluña o Navarra, abriendo una nueva fase en la recuperación del lince.

Todo esto ocurre en un territorio donde el animal desapareció hace más de 40 años, víctima de la caza y los atropellos, cuando aún era considerado una “alimaña”. Hoy, el escenario es radicalmente distinto.

No es solo un regreso. Es una rectificación histórica.

Aragón como nuevo eje de expansión hacia el norte

El mismo animal que fue perseguido hasta desaparecer, vuelve ahora protegido, financiado y celebrado. Este cambio trasciende más allá de la biodiversidad: implica una nueva forma de entender la relación entre el ser humano y la naturaleza.

Esta iniciativa forma parte del proyecto LIFE Lynxconnect, cuyo objetivo es establecer poblaciones estables y conectadas, avanzando en la recuperación. No obstante, la viabilidad a largo plazo sigue dependiendo de la reproducción sostenida y de las condiciones del hábitat.

La zona de reintroducción ofrece abundante presa y un gran potencial de expansión, posicionando a la región como un futuro corredor para el crecimiento de la especie, revirtiendo décadas de declive causadas por la caza y las presiones humanas.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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