China solicita que no haya interferencias externas en sus vínculos con América Latina
Pekín (EFE).- El canciller chino, Wang Yi, pidió este domingo que «terceras partes» no interfieran en sus relaciones con Latinoamérica y aseguró que «los países latinoamericanos deben elegir su propio camino».
Estas declaraciones se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebrase una cumbre en Miami con líderes de derecha de la región que buscaban consolidar el liderazgo de Washington en Latinoamérica y contrarrestar la influencia del país asiático.
Wang hizo estas afirmaciones durante la rueda de prensa anual del ministro de Exteriores, celebrada en el marco de la sesión de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el principal evento político del país cada año.
El canciller defendió que «la cooperación entre China y América Latina se basa en la asistencia y el apoyo mutuos entre los países del Sur Global» y subrayó que «el rápido desarrollo de las relaciones entre China y América Latina es clave para el constante respeto de China por el pueblo latinoamericano».
Wang insistió en que su país «nunca participa en cálculos geopolíticos ni interfiere en los asuntos internos de otros países» ni «pide a nadie que tome partido».
Además, el ministro agregó que «la cooperación entre China y América Latina no se dirige contra terceros ni debe estar sujeta a la interferencia de terceros», expresando su «plena confianza en el futuro de las relaciones entre China y América Latina».
Proteccionismo equivale a «encerrarse en una habitación oscura»
Wang Yi afirmó nuevamente que «el proteccionismo es como encerrarse en una habitación oscura» y criticó que «algunos países erijan barreras arancelarias, intentando desacoplar y cortar las cadenas de suministro», en una referencia velada a Estados Unidos.
Para el ministro, esta «habitación oscura» parece «que protege del viento y la lluvia, pero en realidad, impide la entrada de luz solar y aire fresco».
En respuesta a una pregunta sobre el posible impacto de la crisis en Irán sobre la prevista visita del presidente estadounidense, Donald Trump, al país asiático a finales de mes, Wang abogó por que Pekín y Washington «se traten con sinceridad y confianza», instando a «realizar preparativos exhaustivos» y a «crear un entorno adecuado» en las relaciones bilaterales, si bien no confirmó el viaje, anticipado por la Casa Blanca.
El canciller mostró su esperanza de que las dos grandes potencias «logren resultados que satisfagan a ambos pueblos y alcanzar un consenso acogido por la comunidad internacional» y expresó su deseo de que «2026 sea un año clave para el desarrollo sano, estable y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidos».
