Un estudio revela que el 33% de las familias administra melatonina a sus hijos por recomendación
MADRID 5 Mar. (EUROPA PRESS) – Un reciente estudio presentado durante la XXXIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño (SES) revela que el 21% de las familias ha iniciado un tratamiento con melatonina para sus hijos por recomendación de allegados, mientras que el 12% lo ha hecho tras obtener información en Internet. Más de 800 familias participaron en este estudio, con 308 encuestas realizadas en entornos hospitalarios y aproximadamente 500 a través de redes sociales.
Los resultados indican que el 33% de las familias comenzó a usar melatonina siguiendo el consejo de familiares o amigos. Este porcentaje se incrementó al 41% entre aquellas que respondieron a la encuesta en redes sociales. La doctora Elena Martínez-Cayuelas, autora principal de la investigación, destaca que aunque el dato es significativo, es aún más alarmante en el contexto hospitalario, donde un 20% de las familias afirmó iniciar el tratamiento por recomendaciones informales, a pesar de tener acceso frecuente a médicos.
La doctora Martínez-Cayuelas expresó su preocupación: “Este dato sugiere que los médicos no cuentan con las herramientas adecuadas para identificar los problemas de sueño que preocupan a las familias, lo que las lleva a buscar alternativas fuera de la consulta médica. Uno de los factores críticos es el tiempo limitado en las consultas”.
Además, el estudio revela que la mayoría de las familias (54%) mantiene el tratamiento con melatonina durante meses o incluso años, sin seguimiento médico en un 69% de los casos. Según Martínez-Cayuelas, “el uso de melatonina sin recomendación médica podría deberse a la percepción de seguridad que brinda, ya que no se considera un fármaco”.
Curiosamente, el 77,8% de las familias se siente segura con el uso de la hormona, un 40% la percibe como un “tratamiento natural” y un 80% desconoce sus posibles efectos secundarios. “La palabra natural es problemática porque sugiere inocuidad. La melatonina es una hormona y debe ser tratada como un fármaco, con los controles que esto implica”, enfatiza la experta, aunque reconoce su buen perfil de seguridad.
Los estudios sobre melatonina de acción prolongada han mostrado que los efectos secundarios más comunes son leves, como cefaleas, irritabilidad y somnolencia. En la práctica diaria, es raro tener que interrumpir el tratamiento debido a efectos adversos. Sin embargo, Martínez-Cayuelas advierte sobre la limitada información disponible sobre los efectos del uso prolongado en pediatría.
La eficacia de la melatonina para abordar problemas de sueño depende de un enfoque integral que considere varios factores que afectan la calidad del sueño, como la exposición a luz natural, actividad física, regularidad en los horarios y rutina pre-sueño. “Sin una orientación médica adecuada, estos aspectos pueden olvidarse y perpetuar los problemas de sueño”, añade la doctora.
Casos en los que la melatonina está recomendada
La población pediátrica con trastornos del neurodesarrollo se encuentra entre los grupos donde se recomienda el uso de melatonina. Recientemente, se presentó un documento de consenso liderado por la Sociedad Española de Sueño y la Asociación Española de Pediatría que avala el uso de melatonina pediátrica de liberación prolongada para el tratamiento del insomnio de inicio y mantenimiento, o solo de mantenimiento cuando las medidas de higiene del sueño y la terapia cognitivo-conductual no son suficientes.
Además, la melatonina está indicada para niños a partir de seis meses de edad que experimentan insomnio de inicio, en quienes las intervenciones conductuales y la higiene del sueño no han sido efectivas. También se sugiere su uso como apoyo en la adaptación a cambios recomendados en la rutina diaria o para abordar el síndrome de retraso de fase, común en la población adolescente.
