Flúor en niños: cuándo usarlo, cantidad adecuada y un error frecuente que favorece caries

Flúor en niños: cuándo usarlo, cantidad adecuada y un error frecuente que favorece caries

Uso del Flúor en la Higiene Dental Infantil

Niños lavándose los dientes en el baño

Archivo – Niños lavándose los dientes en el baño

– ALEX POTEMKIN/ ISTOCK – Archivo

MADRID, 11 Feb. (EDIZIONES) – El uso del flúor en la higiene dental infantil sigue siendo una de las cuestiones que más dudas y controversias genera entre padres y madres. ¿Es seguro para los niños? ¿Cuánta cantidad es la adecuada? ¿A partir de qué edad debe utilizarse?

Frente a miedos y mensajes contradictorios, la evidencia científica es clara: el flúor, bien utilizado, es una herramienta clave para fortalecer el esmalte y prevenir la caries. Así, el verdadero riesgo no está en su presencia, sino en un uso incorrecto, o en prescindir de él sin criterio, una decisión que puede comprometer la salud bucodental de los menores desde edades tempranas a juicio de los expertos.

¿Cómo funciona el flúor?

En una entrevista con Salud Infosalus, el doctor Miguel Hernández Juyol, presidente de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), enfatiza que el factor clave para la prevención de la caries dental en los menores es el hábito de higiene oral diario, donde el flúor tiene su protagonismo: «Cuanto antes se empiece con la higiene oral, menores serán las probabilidades de que el niño desarrolle lesiones de caries y enfermedades periodontales. El cepillado regular de los dientes es importante para eliminar la placa y los restos de comida, y lo más importante para distribuir la pasta dental fluorada».

Subraya que la base para la prevención de la lesión de caries es tener una disponibilidad continua de niveles bajos de fluoruros en los fluidos orales, lo que implica la necesidad de aplicar compuestos fluorados con regularidad a lo largo del día, potenciando el uso de la pasta dental fluorada.

Mecanismos de Acción del Flúor

Este odontopediatra detalla que entre los principales mecanismos de acción del flúor se encontrarían:

  • Favorece la maduración posteruptiva del esmalte, remineraliza el esmalte desmineralizado por ácidos y previene la desmineralización.
  • Transforma la hidroxiapatita del esmalte en fluorapatita, que es más resistente a la acción de los ácidos y, por tanto, a la desmineralización.
  • Inhibe el crecimiento y la adhesión de las bacterias (efecto antibacteriano).
  • Ayuda a disminuir la sensibilidad dentaria y tiene efectos sobre la placa bacteriana.

Ya desde el Primer Diente: Pasta Dental con Flúor

Hernández Juyol defiende que el cuidado de la boca del niño es siempre responsabilidad de los padres o cuidadores, al menos hasta que adquieran la habilidad motora suficiente para hacerlo solos, cosa que, por norma, se consigue sobre los 8-10 años. «A partir de este momento y hasta la adolescencia, se recomienda la supervisión por un adulto en el cepillado nocturno», agrega.

Es crucial comenzar la higiene de los dientes con una pasta dental fluorada a partir de la erupción del primer diente temporal o ‘de leche’, que suele darse alrededor de los 6 meses de edad, y usarla dos veces al día: por la mañana y, sobre todo, por la noche, «pues es la vez más importante de todas».

«El cepillado dental en niños solo es efectivo si es realizado por un adulto. Se recomienda dejar que el niño lo haga durante un minuto para irse ejercitando, y que sea después el adulto quien realice la higiene durante otro minuto, hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada. Hay que recordar que se deben cepillar todas las caras de los dientes», insiste este doctor.

No Enjuagar los Dientes de los Niños Después de la Pasta

Otra de las dudas que surgen entre los padres es cómo debe ser esa higiene oral, cómo debe ser la pasta dental a emplear, así como la cantidad, y el lugar que ocupa el flúor en todo ello. Primero, deja claro que los dientes de los niños se pueden cepillar con cepillos de dientes manuales o motorizados, ya que representan el «medio eficaz» a la hora de administrar flúor a través de la pasta dental. «Después del cepillado se deben escupir los restos de pasta, pero no enjuagar con agua ni con otros líquidos, incluso colutorios», añade.

Sobre el tipo de pasta a emplear, este especialista en odontología pediátrica apunta que la concentración de flúor de 1.000 ppm en la pasta dentífrica estaría indicada en menores de 0 a 5 años (una cantidad similar a un grano de arroz o a una pequeña mancha); a partir de los 6 años, se recomienda una concentración de 1.450 ppm (equivalente a un guisante) y ya mantenerla para toda la vida, a no ser que el odontopediatra indique otra concentración en función de la valoración individualizada del riesgo de caries.

«Siempre que se pueda, utilizar una pasta dental con arginina al 1,5% y zinc. La concentración de ion flúor de la pasta de dientes podrá incrementarse hasta 5.000 ppm en función del riesgo de caries del niño, y será el odontopediatra quien, en ese caso, lo prescriba a los padres o cuidadores», agrega.

En el caso de que hayan salido los molares temporales, aconseja igualmente este experto que se debe utilizar hilo dental por las zonas de contacto entre los molares antes de ir a dormir.

En cuanto a aquellos pacientes con riesgo de desarrollo de caries, el presidente de la SEOP menciona el barniz de flúor, una forma adhesiva temporal de flúor aplicada a la superficie del diente por un odontopediatra en consulta, como una estrategia o terapia de prevención.

Recuerda que el flúor tópico es el más beneficioso y se obtiene a través de la pasta de dientes con flúor, de los geles, espumas y enjuagues bucales, y del barniz de flúor.

Uso de Colutorios de Flúor en Menores

Sobre el uso de colutorios de flúor en los menores, el presidente de la SEOP aclara que son soluciones diluidas de sales de flúor para realizar enjuagues bucales diarios o semanales, y se recomiendan a partir de que el niño tenga controlado el reflejo de deglución para que lo puedan escupir. «Están disponibles sin receta médica. No se muestran beneficios adicionales más allá del uso diario de pasta dental fluorada para niños con bajo riesgo de caries», asegura.

En concreto, los enjuagues bucales comercializados para uso doméstico cotidiano suelen contener entre 230 y 500 ppm de flúor, mientras que los colutorios destinados a un uso semanal o quincenal suelen contener 900 ppm de ion flúor.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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