El abandono de los combustibles fósiles es esencial para reducir las emisiones récord actuales

El PNIEC y la Urgencia de Abandonar los Combustibles Fósiles

La situación climática actual ha llevado a organizaciones como Greenpeace a exigir medidas más agresivas por parte de los gobiernos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En particular, señalan que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) no es suficiente, lo que pone de manifiesto la urgencia de abandonar el uso de combustibles fósiles. Se estima que las emisiones del sistema eléctrico podrían disminuir rápidamente gracias a inversiones en energías renovables, lo cual abre la puerta a la electrificación y la mejora en la autogestión energética.

El PNIEC no es suficiente y el abandono de los combustibles fósiles está ‘pendiente’

Greenpeace ha planteado la necesidad de implementar políticas adicionales a todos los niveles de gobierno para mitigar las emisiones en diversos sectores, incluyendo movilidad, producción industrial, edificios, agricultura y gestión de residuos. Según la ONG, es urgente reducir el uso de gas, petróleo y carbón.

El objetivo mundial del Acuerdo de París de evitar sobrepasar el 1,5 ºC se vuelve cada vez más difícil de alcanzar. Actualmente, quedan alrededor de 170.000 toneladas de CO2 disponibles antes de alcanzar ese límite crítico. Los estudios climáticos sugieren que este umbral podría alcanzarse antes de 2030, lo cual aumentaría la incertidumbre sobre los cambios irreversibles que pueda sufrir el planeta.

Cada décima de grado que se incremente en la temperatura global trae consigo más impactos del cambio climático, incluyendo desastres ecológicos, incendios forestales, inundaciones y un mayor número de muertes. En este contexto, los intentos de mantener el sector de combustibles fósiles, especialmente los realizados por figuras políticas como Donald Trump, se consideran extremadamente peligrosos.

Trump, la industria fósil y el riesgo climático global

Los anuncios de la Administración Trump implican un aumento significativo en las emisiones a la atmósfera. Un ejemplo alarmante es el caso de Groenlandia, que posee reservas estimadas en 31.400 millones de barriles de petróleo y gas. Si se aprovechasen estas reservas, las emisiones equivaldrían a las de toda España durante 40 años, lo que representaría el 7% del presupuesto de carbono global que se permitiría para no superar el 1,5 ºC.

  • Groenlandia:
    • Además del CO2, la extracción en el Ártico conlleva riesgos considerables debido a las condiciones extremas que dificultan la limpieza en caso de vertido, poniendo en riesgo ecosistemas frágiles y únicos.
    • Groenlandia ya aprobó en 2021 una moratoria en la explotación de petróleo y gas como respuesta a la crisis climática.
  • Venezuela:
    • Venezuela alberga las mayores reservas de petróleo del mundo, unas 303.221 millones de barriles, lo que representa un 17% de las reservas globales conocidas.
    • Las emisiones por la extracción y uso del petróleo en Venezuela ascienden a 221 millones de toneladas de CO2 equivalente anualmente. Si se alcanzara la producción máxima, esto podría aumentar a 729 millones de toneladas de CO2eq anuales.
    • Repsol, por su parte, tiene reservas en Venezuela que equivalen a potencialmente las emisiones de España durante casi tres años.

España y Europa, atrapadas en la dependencia del gas

Frente a la política intimidatoria de Trump, la Unión Europea (UE) ha comenzado a tomar decisiones, como la prohibición de importar gas de Rusia, mientras aumenta su dependencia del gas estadounidense. En 2025, los consumidores españoles gastaron 1.180 millones de euros en gas de Estados Unidos, lo que podría haberse invertido en aumentar la capacidad renovable y mejorar el aislamiento de edificios para ahorrar energía.

Greenpeace solicita que la UE renuncie a planes para importar energía estadounidense por 750.000 millones de dólares para 2028 y a que detenga cualquier negociación sobre nuevos acuerdos de gas con proveedores estadounidenses. Estas acciones están en un contexto donde es evidente que, si bien los combustibles fósiles generan conflictos y corrupción, la salida es su eliminación.

Renovables o colapso: la decisión política pendiente

La organización también ha instado a la UE a acelerar la transición a energías renovables autóctonas. Actualmente, los beneficios del sector fósil se acumulan en manos de unos pocos, mientras que la ciudadanía es quien paga las consecuencias climáticas.

Más de 80 países apoyaron en la COP30 de Brasil un plan para abandonar los combustibles fósiles, siendo España parte de ello. La primera Conferencia Internacional para el Abandono Justo de los Combustibles Fósiles se celebrará en Colombia el 28 y 29 de abril.

La era de los combustibles fósiles debe terminar para mitigar los impactos de la crisis climática y de biodiversidad. Se vislumbran dos futuros: uno que se aferra a estructuras de poder antiguas y otro que apuesta por la justicia climática y la energía sostenible.

El futuro de la seguridad y prosperidad en el planeta depende de decisiones clave que deben tomarse ahora. Se necesita un plan creíble para abandonar los combustibles fósiles, limitar la influencia desmedida de estos recursos en las políticas públicas y priorizar energías renovables que brinden sostenibilidad y empleo.

Además, asegurar una transición justa y participativa que involucre a los trabajadores y comunidades locales es fundamental para construir un sistema energético renovable, justo y democrático.

FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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