2025, el año más devastador para los incendios forestales en España, deja una profunda huella.
Los incendios forestales en España alcanzaron en 2025 su peor registro de los últimos 30 años, con más de 354.000 hectáreas calcinadas. Los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica confirman un año negro marcado por grandes incendios y una elevada recurrencia del fuego.
Aunque el número total de siniestros registrados (8.189) fue ligeramente inferior a la media de la última década, la cantidad de grandes incendios forestales fue extraordinaria: 63 superaron las 500 hectáreas, casi el triple que el promedio habitual. Esto significa que, aunque hubo menos fuegos pequeños, la mayoría de los grandes incendios consumieron enormes extensiones de terreno. La distribución geográfica del fuego también ha sido significativa, concentrándose la mayor parte de la superficie afectada en las regiones del noroeste peninsular, seguidas por las comunidades del interior y las zonas mediterráneas.
Los incendios forestales en España disparan la emergencia climática
El fuego arrasó casi 355.000 hectáreas en 2025, superando a 2022 y marcando el peor balance en tres décadas. En total, el fuego quemó en España 354.793,50 hectáreas, lo que convierte ese año en el peor en cuanto a incendios forestales de los últimos 30, según la estimación provisional más reciente difundida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
La cantidad de terreno calcinado desde el 1 de enero al 31 de diciembre superó la del área afectada por las llamas en 2022, que fue de 270.289,28 hectáreas, y que hasta ese verano se consideraba el peor año en cuanto a superficie quemada. Los datos suministrados al Gobierno por las comunidades autónomas revelaron que a lo largo del pasado año se registraron un total de 2.599 incendios y también 5.590 conatos.
63 grandes incendios en un solo año
Otro dato estimado indica que el número de los considerados ‘grandes incendios’, aquellos que abarcan más de 500 hectáreas, registrados durante esos 12 meses fue de 63, la cifra más elevada desde 2015, variando muy poco con respecto a 2022, que tuvo 60. El Ministerio ha publicado que el número total de siniestros registrados en España durante el mismo periodo fue de 8.189.
Bosques, matorral y pastos devastados
A pesar de que el número total de siniestros fue ligeramente inferior a la media de la última década, el número de grandes incendios forestales fue extraordinario. En cuanto a los datos facilitados sobre la vegetación leñosa que ardió en 2025, se estimó que se quemaron 103.105,85 hectáreas de superficie arbolada y 185.220,55 hectáreas de superficie formada por matorral y monte abierto. La vegetación herbácea, que incluye pastos y dehesas, afectada por el fuego fue de 66.467,10 hectáreas.
El contexto climático ha influido de manera decisiva: las olas de calor, las sequías persistentes y las condiciones secas prolongadas han favorecido la propagación rápida y voraz de los incendios, convirtiendo a 2025 en un año que pone de manifiesto los desafíos crecientes que plantea el cambio climático para la gestión del territorio y la prevención de incendios.
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