Portugal selecciona un nuevo presidente en unas elecciones muy disputadas en años recientes

Portugal selecciona un nuevo presidente en unas elecciones muy disputadas en años recientes

Elecciones Presidenciales en Portugal

El candidato del Partido Social Demócrata, Luis Marques Mendes, junto al de Chega, Andre Ventura, en el marco de un debate electoral.

El candidato del Partido Social Demócrata, Luis Marques Mendes, junto al de Chega, Andre Ventura, en el marco de un debate electoral.
– /Contacto/Henrique Casinhas

El líder de la ultraderecha acude a la cita con nada que perder, pero con la idea de consolidar su imagen de posible primer ministro. El próximo presidente tiene el reto de recuperar los máximos consensos posibles en un momento de gran polarización.

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) – Portugal acude este domingo a las urnas para elegir a su nuevo presidente en las elecciones más disputadas de las últimas décadas y en las que todo apunta a una segunda vuelta entre el socialista António José Seguro y el ultraderechista André Ventura, de Chega.

‘Todos contra Ventura’ podría haberse erigido en el lema oficioso de una campaña en la que los principales candidatos –sobre todo al principio cuando los sondeos mostraban un empate técnico entre cuatro– han estado apelando al voto útil para contar al menos con un candidato «demócrata» en segunda vuelta, escenario más probable que solo ha ocurrido una vez en democracia.

En esos términos pidió el voto Seguro, el socialista está en cabeza con el 20 % de los apoyos según las encuestas y ha protagonizado una campaña de menos a más. Pese al rechazo de algunos barones socialistas y alejado de las estructuras del partido, la formación ve, a medida que llega el domingo, más cerca el recuperar la Jefatura del Estado.

«El caramelo es demasiado goloso como para dejarlo pasar», valora para Héctor Sánchez Margalef, investigador principal del think tank Centro de Asuntos Internacionales de Barcelona (CIDOB), para quien la victoria de Seguro vendría a refrendar la recuperación electoral de los socialistas, tras mejorar en los comicios locales del pasado octubre el batacazo registrado en las legislativas de principios de 2025, donde los socialistas pasaron a ser tercera fuerza por detrás de Chega.

«No era el candidato favorito del partido, pero sí que es el que ha decidido tomar el paso», asegura Margalef acerca de Seguro, político que se encontraba prácticamente retirado desde que perdió las primarias en 2014 con el ex primer ministro y ahora presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Segunda vuelta el 8 de febrero

Por su parte, la derecha, que copa la gran mayoría de las once candidaturas que se presentan este domingo, también ha estado apelando al voto útil de los conservadores, alentando los fantasmas del «fracaso del socialismo».

El líder de Chega afronta esta cita como una nueva prueba de su alcance electoral tras el revés de las locales y con vistas a su verdadero objetivo, ser primer ministro. Si bien los sondeos coinciden en señalar que es muy probable que con el 19 % de los votos Ventura pueda pasar a la segunda vuelta fijada para el 8 de febrero, escenario que no sucede desde 1986, no así que la gane.

El pasado reciente en Portugal y posiciones políticas anteriores apuntan hacia un cordón sanitario contra Chega, por lo que una posible llegada de Ventura al Palacio de Belém puede movilizar el voto de los socialistas, especialmente en una segunda vuelta.

«Quien se enfrente a Ventura no sería la primera vez que recoge votos de manera transversal (…) No me cuesta imaginar este escenario. Hasta 2015 esto era así. Los dos grandes partidos colaboraban a menudo con los problemas habituales de tener que entenderse, pero no suponía el muro ideológico que hay en España», señala el investigador principal del CIDOB.

Ventura, nada que perder

Con todo, el líder de Chega tiene muchas posibilidades de pasar a la segunda ronda, en un paso más de su meteórico ascenso político para un abogado de profesión que se dio a conocer al gran público en Portugal como comentarista de fútbol.

Ventura es el candidato menos transversal de todos, su retórica racista y reconocida simpatía por el dictador António de Oliveira Salazar, pone en cuestión el posible apoyo de liberales y conservadores.

Sin embargo, el dirigente ultraderechista no tiene nada que perder. «Creo que ha saltado al ruedo básicamente para comprobar dónde está su techo electoral porque es verdad que el crecimiento de Chega ha sido meteórico y casi único en Europa», explica Margalef, quien apunta que las elecciones son para Ventura «una especie de examen con un bajo coste político».

«Si no gana la segunda vuelta puede hablar del cordón sanitario, la narrativa de la derrota está hecha, es fácilmente justificable, por lo tanto creo que está midiendo si ha llegado al límite de sus apoyos», ahonda el experto del CIDOB, para quien «una presidencia de Ventura tiene más riesgos para la estabilidad democrática de Portugal que la de otros».

«Si uno tiende a los referentes internacionales de Chega y a la manera de hacer política, a lo crítico que es Ventura con el régimen del 74, no es difícil pensar que puede usar la presidencia de la república de una manera menos ortodoxa de lo que han hecho los otros partidos en el pasado», pronostica Margalef, quien señala que Polonia puede ser el precedente de un presidente que «interfiere directamente, aunque constitucionalmente no debería hacerlo», en la política diaria.

Las presidenciales más reñidas en décadas

Hasta una semana antes de las elecciones había cuatro candidatos con aspiraciones reales de pasar a la segunda vuelta, más un quinto, el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo, quien parece haberse caído de la pugna tras lograr cierta notoriedad durante los primeros compases de la campaña.

El populista Gouveia e Melo se disputaba el voto del centro derecha frente a Luís Marques Mendes, del oficialista Partido Social Demócrata (PSD), y el liberal João Cotrim de Figueiredo, a quien un último sondeo le ubica casi a la par de Ventura. Así las cosas, este grupo de candidatos se jugará con el líder de Chega acceder a la eventual segunda ronda.

Históricamente, las presidenciales suelen tener una participación menor que las legislativas y no se prevé que esto vaya a cambiar en esta cita electoral, a pesar de lo reñidas que están estas elecciones, con un 15 % de portugueses que se declaran indecisos.

Los cuatro favoritos –Seguro, Ventura, Cotrim de Figueiredo y Mendes– se mueven en un estrecho margen que oscila entre un 20 y un 17 %, por lo que los votantes indecisos se antojan fundamentales en primera vuelta, no así en la segunda donde influirán otras dinámicas, como el voto útil o el cordón sanitario.

Los retos del nuevo presidente de Portugal

Portugal es una república semipresidencialista con un jefe del Estado que dispone de una serie de atribuciones que van más allá de la mera representación institucional, entre ellas disolver el Parlamento y el Gobierno, vetar leyes, fijar la fecha de las elecciones, indultar, y su papel puede resultar fundamental como ya ocurrió en el segundo mandato de Marcelo Rebelo de Sousa.

El todavía presidente de Portugal disolvió el Parlamento y llamó a las urnas de manera anticipada en tres ocasiones, dos de las cuales durante el periodo socialista, rompi
FUENTE

Constanza Sanchez

Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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